“Independientemente de lo que se avecina – ya sea un campo de minas o un abismo profundo – avanzaré sin descanso, dedicando toda mi vida y energía al país hasta mi día de muerte”.

Esas palabras, pronunciadas al amanecer de su estreno, llegaron a definir a Zhu Rongji, el enorme reformador económico de China que murió en Beijing el miércoles. Tenía 97 años.

Sus comentarios en una conferencia de prensa en 1998 llegaron cuando China estaba llevando a cabo reformas radicales de la empresa estatal (SOE) que causaron pérdidas laborales generalizadas, incluso cuando...