Arabia Saudita se unió a los Estados Unidos por primera vez en lanzar ataques aéreos contra milicias respaldadas por Irán en Irak el miércoles, marcando un cambio significativo en la postura regional del reino después de meses de moderación. Mientras Riyadh insiste en que estaba actuando en defensa propia, la operación plantea preguntas sobre si el reino está abandonando su enfoque cauteloso hacia Teherán, o simplemente enviando una advertencia.