Wall Street cerró ayer con pérdidas, presionado por el aumento de las tasas de interés de la deuda estadounidense, que volvió a castigar especialmente a las empresas tecnológicas vinculadas con la inteligencia artificial (IA). El Dow Jones cedió 0,22%, el S&P 500 cayó 0,69% y el Nasdaq perdió 1,33%.

El rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años llegó al 5,34% durante la jornada, antes de moderarse ligeramente.

El avance de las tasas encarece el financiamiento y reduce el atractivo de las acciones, sobre todo de compañías que necesitan grandes volúmenes de deuda para sostener sus inversiones.

La presión fue particularmente fuerte sobre el sector de la IA. Nvidia perdió 2,34%, mientras Micron se hundió 7,02% y SanDisk retrocedió 9,01%.

Estas empresas están cada vez más expuestas al costo del crédito debido a las millonarias inversiones necesarias para construir centros de datos y ampliar su capacidad.

Según José Torres, de Interactive Brokers, el mercado enfrenta una combinación de factores adversos, entre ellos los elevados precios de la energía, el déficit fiscal estadounidense y las enormes necesidades de financiamiento asociadas al desarrollo de la IA.

A esto se suma la incertidumbre generada por las nuevas tensiones en Medio Oriente. Los inversores temen que un aumento sostenido de los precios energéticos vuelva a impulsar la inflación y obligue a mantener las tasas elevadas durante más tiempo. Para compensar ese riesgo, los compradores de deuda exigen mayores rendimientos.

La atención del mercado estará puesta ahora en las minutas de la última reunión de la Reserva Federal (Fed, banco central) , que se conocerán hoy miércoles y podrían aportar señales sobre el futuro de la política monetaria estadounidense.