Durante unos ejercicios de rescate en la ciudad china de Hangzhou, la policía local puso a prueba un dispositivo salvavidas aéreo dotado de inteligencia artificial. El aparato localiza por sí solo a la persona en dificultades, se posa sobre el agua y se mantiene estable incluso con el peso de una persona. Una vez que la víctima está fuera de peligro, el dispositivo despega y regresa solo a la base. El artefacto fue desarrollado por el cuerpo policial de Hangzhou.