Dos jóvenes fueron asesinados y un tercero lucha por su vida tras ser acribillados desde un automóvil en las inmediaciones del barrio San Francisco. El hecho derivó en una violenta pueblada donde los vecinos prendieron fuego una vivienda señalada como punto de venta de estupefacientes, convencidos de que los agresores se equivocaron de blanco.
El sangriento episodio se registró minutos antes de las 21:00 del pasado jueves sobre la calle 1325, entre 1344 y 1348.
Según fuentes policiales, las víctimas se encontraban conversando en la vereda frente al domicilio de una de ellas cuando un vehículo Volkswagen Suran de color gris frenó bruscamente. Sin mediar palabra, al menos un ocupante del rodado abrió fuego de manera directa contra el grupo y se dio a la fuga a toda velocidad.
En el lugar cayó sin vida Ariel Machi (28), quien sufrió heridas de bala fatales en el abdomen y la pierna izquierda. En tanto, Franco Javier Herrera (23), dueño de la finca frente a la cual ocurrió el ataque, recibió disparos en el estómago y la espalda; su padre lo trasladó de urgencia al Hospital Mi Pueblo, donde falleció horas más tarde debido a la gravedad de las lesiones.
La tercera víctima, Sebastián Ortiz (25), sufrió impactos de bala en la espalda y el abdomen. Tras ser intervenido quirúrgicamente, permanece internado en estado crítico y con pronóstico reservado.
La hipótesis del error y la reacción vecinal
A medida que transcurrieron las horas, la indignación y el temor se apoderaron del vecindario. Los frentistas sostienen que los tres jóvenes acribillados no tenían relación alguna con actividades delictivas ni con la venta de drogas, y remarcaron que el ataque iba dirigido a otra propiedad de la misma cuadra denunciada informalmente como un búnker de comercialización de estupefacientes.
Llevados por la bronca acumulada ante la tragedia, un grupo de vecinos se concentró este sábado entre la tarde y la noche e incendió la vivienda señalada como «kiosco narco», provocando la destrucción total de la estructura.
Investigación en curso: La causa penal quedó radicada en la UFIJ N.º 6 de Florencio Varela, con la intervención del Grupo de Trabajo Operativo (GTO) de las comisarías locales y la SubDDI de la jurisdicción. Hasta el momento no se reportaron detenidos por el doble homicidio ni por el posterior incendio de la propiedad.
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