Vecinos afectados por el apagón volvieron a protestar este martes en distintos puntos de La Plata. Uno de los reclamos se concentra en la zona de 21 y 38, en La Loma, donde algunos sectores habían recuperado el suministro pero volvieron a quedar sin electricidad luego de que uno de los generadores presentara fallas. Mientras tanto, en la zona de Ringuelet, precisamente en 7 y 517, los vecinos cortaron la avenida para reclamar la reposición del suministro.
La situación genera mayor preocupación entre los vecinos que llevan más de 40 horas sin luz desde el incendio registrado en la madrugada del lunes en la subestación eléctrica de Tolosa. En distintos sectores de La Loma, la interrupción del servicio continúa y los usuarios reclaman respuestas y certezas sobre cuándo se normalizará el suministro.
https://www.eldia.com/la-ciudad/video-el-drama-de-los-vecinos-detras-del-apagon-en-la-plata-llevamos-casi-40-horas-sin-luz-la-ciudad1787082960
En paralelo, y al igual que ocurrió durante la noche del lunes, se repitió la protesta en Tolosa. Vecinos volvieron a concentrarse en la avenida 520 y calle 2 para reclamar por la restitución del servicio eléctrico.
En Ringuelet, los frentistas se congregaron en el cruce de 7 y 516, donde realizaron una protesta y cortaron la avenida con la quema de gomas y basura durante unas horas. Según expresaron a este medio, desde la zona de 1 a 7 y de 520 a 511, el suministro seguía sin ser restablecido y los vecinos permanecían a oscuras. Asimismo, otro corte se replicaba en la zona de 7 y 508 y en la zona de Centenario y 516.
El hartazgo vecinal, donde un importante número de vecinos ya atraviesa unas 43 horas sin servicio, provocó una serie de protestas en diferentes puntos de la Ciudad. Además de los mencionados, en 118 y 520, los vecinos cortaron dicha arteria para reclamar por la reposición de la luz.
Las manifestaciones se producen mientras continúan los trabajos para restablecer el suministro en las zonas afectadas por el incendio. Los vecinos, en tanto, advierten por las dificultades que genera la falta de electricidad durante tantas horas, especialmente en hogares y comercios.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por Diario EL DIA de La Plata (@eldialp)
Los vecinos y el drama detrás del apagón
El incendio registrado en la madrugada del lunes 17 de agosto en la subestación eléctrica de Tolosa dejó a miles de usuarios de La Plata sin suministro y, casi 40 horas después, todavía hay vecinos que continúan a oscuras. En los barrios afectados, el corte no solo alteró la vida cotidiana: también generó pérdidas de alimentos, dificultades para trabajar y problemas para acceder al agua.
“Vivimos acá arriba, no tenemos luz, no tenemos agua. Por ende, no nos podemos bañar, no podemos prender la computadora para vender. Esto también nos perjudica”, contó una de las personas afectadas, que tiene un comercio y aseguró que la situación impacta directamente sobre su fuente de ingresos.
Otro vecino relató que se encontraba con su hijo cuando escuchó la explosión durante la madrugada del lunes y que luego se acercó hasta el lugar. “Había unas llamaradas terribles, de 10 metros”, describió sobre el incendio que afectó a la subestación.
Con el paso de las horas, la preocupación se trasladó a las heladeras y freezers. “Lamentablemente ya tiramos carne, tiramos helado, tiramos cualquier cantidad de comestibles porque no vino la luz en tiempo y forma”, contó un vecino, quien cuestionó el estado de la infraestructura eléctrica.
La falta de suministro también genera preocupación entre quienes necesitan mantener medicamentos refrigerados. “Yo soy diabético y tengo una hermana insulinodependiente, que necesita las insulinas y la heladera”, explicó otro usuario.
El hombre cuestionó además el estado de los transformadores de la zona. “Todavía no puedo entender, a la altura que estamos, que no tengan transformadores que se autocuiden. A vos te exigen en una casa que tengas disyuntor, térmica y un montón de cosas, y ellos no tienen”, sostuvo.
Los cortes prolongados tampoco son una novedad para algunos de los vecinos. Uno de ellos recordó que durante otros apagones, años atrás, tuvo que comprar un equipo para mantener funcionando la heladera y un ventilador, especialmente cuando su madre, de 85 años y operada del corazón, sufrió las consecuencias de los cortes durante jornadas de calor.