Estados Unidos ha gastado más de 1.500 misiles para los sistemas de defensa aérea Patriot y 200 interceptores para los sistemas de defensa aérea Terminal High Altitude Area Defense (THAAD), enfrentando así una considerable escasez en estos tiempos de misiles, informó el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), citando sus cálculos.