Millones de personas se congregaron en distintos puntos del continente para observar el inusual eclipse total de Sol, que sumió el miércoles 12 de agosto en una corta oscuridad a una franja del territorio europeo, desde el Ártico hasta el Mediterráneo. Mientras en Islandia, el fenómeno pudo observarse por mayor tiempo, España contó con las mejores y más amplias vistas del eclipse solar, el primero total que registra la península ibérica en 114 años.