La Cámara de Diputados bonaerense dio un primer paso, aunque parece lejos de ser decisivo, para autorizar el uso de las denominadas pistolas Taser por la parte de la Policía bonaerense. La comisión de Seguridad despachó un proyecto al que ahora le resta otro largo trecho hasta llegar al recinto.

El dato curioso es que la iniciativa fue respaldada por el Frente Renovador y bloques de la oposición como La Libertad Avanza, Derecha Popular, PRO, Unión y Libertad y Nuevos Aires. En la reunión no hubo representantes del kirchnerismo ni del sector de Axel Kicillof, que se oponen a la reforma.

El proyecto busca actualizar las herramientas de intervención policial mediante la incorporación de armas menos letales, con capacitación profesional, reglas claras de utilización y mecanismos de control. Al respecto, propone modificar la Ley 13.482, y entre sus principales disposiciones, contempla la utilización de dispositivos electrónicos conductores de energía por proyectil, como las pistolas Taser, y prohíbe expresamente los dispositivos eléctricos de contacto directo cuya finalidad o efecto principal sea provocar dolor mediante descargas eléctricas.

El uso de estas armas quedará limitado a situaciones en las que los medios no violentos resulten ineficaces o insuficientes y exista un peligro inminente para la integridad física del personal policial, de terceras personas o de la propia persona involucrada.

El texto surge de la fusión de cinco iniciativas que estaban en el temario de la comisión, presentadas por el jefe del bloque Derecha Popular Juan José Esper, el libertario Maximiliano Bondarenko y Fabián Luayza, del bloque Nuevos Aires, además de la que elaboró el propio titular del grupo.

“Se coincidió en que debemos darle herramientas a la Policía”, señaló el massista titular de la comisión, Carlos Puglelli. El proyecto establece que su uso deberá limitarse a situaciones de amenaza real e inminente, y que solo podrán utilizarse cuando otros mecanismos resulten insuficientes, salvo casos de urgencia.