Si el viaje habitual en medios de transporte público entre La Plata y Buenos Aires se ha convertido en una aventura problemática por las demoras que deben soportar los pasajeros, en especial aquellos que intentan volver desde la Capital Federal a nuestra ciudad, en las próximas jornadas la situación podría agudizarse, ya que las empresas del AMBA —entre ellas las que prestan servicios entre las dos capitales, la de la Provincia y la de la Nación— se encuentran en medio de un conflicto que podría reflejarse en una reducción de las frecuencias, dado que alegan un atraso en los costos y las compensaciones.
Concretamente, las empresas anunciaron que podrían reducir progresivamente los servicios de 104 líneas dependientes de Nación por la falta de actualización de los costos operativos y de los subsidios al transporte.
La medida puede generar preocupación entre los pasajeros que viajan entre La Plata y Capital Federal, ya que, de no llegarse a un acuerdo, podría repercutir en las líneas 129, de Misión Buenos Aires, y 195, de Metropol (ex Costera Metropolitana).
La reducción de las frecuencias se concentraría, en principio, en la franja nocturna, entre las 22 y las 5. La medida podría extender los tiempos de espera y complicar los traslados de quienes viajan a diario a la Capital Federal por trabajo, estudio o trámites.
En tal eventualidad, los usuarios tampoco tendrían la alternativa de viajar en tren, ya que los horarios del Ferrocarril Roca detallan que, de lunes a viernes, la última formación desde la terminal porteña parte a las 20:49; los días sábados, a las 21:22; y los domingos y feriados, a las 21:06. Se trata de un trayecto de solo 50 kilómetros de distancia que quedaría sin cobertura por ambos medios públicos de transporte durante varias horas.
De modo que se cumple el refrán “sobre llovido, mojado” para los platenses que no dispongan de movilidad propia y deban volver de la Capital Federal o dirigirse hacia ella en horas nocturnas.
Las protestas de los pasajeros por este panorama —que de algún modo se ha vuelto habitual— no dejan de hacerse sentir. Hace pocas semanas se reflejaron en este diario las quejas de usuarios habituales frente a la situación caótica que se les presenta en las horas pico para volver de Buenos Aires a nuestra ciudad, con verdaderos colapsos por acumulación de gente en las paradas.
La jornada laboral para ellos se extiende en forma indefinida. “Viajo de martes a viernes y la vuelta siempre es caótica; han reducido las frecuencias y la espera es cada vez peor. Llamé a la empresa, pero te toman el reclamo y no pasa nada”, dijo una pasajera.
Si a ello se suma la prestación irregular del ferrocarril, condicionada habitualmente por accidentes o interrupciones para la realización de trabajos, y sobre todo por un horario que se desentiende de la gente que debe viajar de noche, está claro que las autoridades debieran intervenir para garantizarle a la población, en plenitud, el derecho a transitar entre La Plata y Buenos Aires.