Un informe reservado confeccionado por el Ministerio de Desregulación concluyó que los medicamentos de uso frecuente tienen en la Argentina precios de lista sensiblemente más altos que en otros países.

El trabajo, al que accedió LA NACION, comparó 17 principios activos con sus equivalentes en Brasil, España, Estados Unidos, Francia e India. El resultado para ese informe fue contundente: la Argentina resultó más cara en el 90% de los cruces y el precio local alcanzó una relación mediana de 3,1 a 1 frente a los valores internacionales, siempre según ese trabajo cocinado en despachos oficiales.

La industria, sin embargo, rechazó esos números. Afirmó que produce y vende productos más baratos que en Estados Unidos y en el resto de América Latina. Además, cuestionó que la carga impositiva en la Argentina alcanza el 34% del precio final, que son injustas las comparaciones con algunos países (por los subsidios estatales) y recalcó que la volatilidad del dólar influye en cualquier comparación, así como también si se consideran o no en la comparación los precios efectivamente pagados por los financiadores.

El documento reservado fue elaborado como insumo de política pública. Le pone números a una pelea que Federico Sturzenegger viene dando desde hace tiempo y que tuvo en Mendoza su primera experiencia concreta. Se trató de la importación directa de medicamentos desde la India.

El informe tiene apenas cuatro páginas, pero la discusión que lo enmarca involucra a laboratorios nacionales y extranjeros, farmacias, droguerías, obras sociales, provincias, organismos regulatorios y al propio Gobierno.

La comparación toma el precio de lista en las farmacias y no incluye los descuentos de PAMI, obras sociales, prepagas ni otros mecanismos de cobertura. Para evitar que el tamaño de las cajas o la concentración de los comprimidos distorsionaran los resultados, los técnicos convirtieron cada presentación a una dosis diaria definida, conocida como DDD, una unidad usada internacionalmente para aproximar el costo de un día de tratamiento.

La canasta reúne medicamentos para la hipertensión, el colesterol, la diabetes, el hipotiroidismo, el dolor, las infecciones, los trastornos de ansiedad y los problemas gástricos.

Los tres casos de la discordia

El primer ejemplo elegido por el Ministerio fue la levotiroxina, utilizada para tratar el hipotiroidismo. Según el informe, una dosis diaria tiene en la Argentina un precio de lista de US$0,644, frente a una mediana —el valor central de un conjunto de datos ordenados de menor a mayor— de US$0,103 en los otros cinco países. El costo argentino supera en 8,2 veces al español, 6,2 veces al francés, 4,6 veces al estadounidense y 26,2 veces al indio.

El segundo caso fue la atorvastatina, uno de los medicamentos más usados para reducir el colesterol. La dosis diaria cuesta US$1,437 en la Argentina, contra una mediana internacional de US$0,267. La relación es de 5,4 a 1. El desembolso mensual llega a US$43,1 en el mercado local y a US$8 en los otros países. Frente a España e India, la diferencia supera las 12 veces.

La tercera droga a destacar por el Ministerio de Desregulación fue la metformina, uno de los pilares del tratamiento de la diabetes tipo 2. El precio local alcanza US$0,871 por dosis diaria, contra US$0,175 en la mediana internacional. Es casi cinco veces más alto. El costo mensual estimado es de US$26,1 en la Argentina y de US$5,3 en los países considerados.

En los tres medicamentos elegidos oficialmente para ejemplificar, el precio argentino supera al de cada uno de los cinco mercados, sin excepciones. El patrón se repite cuando el informe amplía la mirada: la mayor distancia aparece frente a India, donde los precios argentinos son 6,7 veces más altos. Le siguen España, con una relación de 5,3 veces, y Francia, con 3,4.

Apoyos y disidencias

La Unión Argentina de Salud (UAS), la entidad que agrupa a los prestadores y financiadores del sector privado en el país, realizó también un relevamiento especialmente para LA NACION. Comparó allí el precio de venta al público de una treintena de medicamentos en el país y en España. ¿Qué encontró? Que en los medicamentos con receta, la Argentina es más cara en 20 de los 21 casos y que el sobreprecio promedio es de 292,1%.

Con relación a aquellos de venta libre, la Argentina es más cara en 6 de 8 ocasiones. El sobreprecio es de 60,6%. En el total de la muestra relevada, el sobreprecio promedio es de 228,2%, lo que quiere decir que en la Argentina se paga 3,28 veces el precio español, según la UAS.

El estudio fue realizado por el Centro de Estudios para la Salud (CESA) y, según Hugo Magonza, presidente de la UAS, termina de ratificar que algunos medicamentos cubiertos cuestan hasta cuatro veces más en la Argentina que en España. El directivo explicó que cuando el paciente paga de bolsillo, es decir, en los casos de venta libre, la competencia tiende a reducir los precios. “A mayor cobertura, más brecha de precio”, dijo a LA NACION.

Entre los financiadores de salud, las prepagas, las quejas se multiplican. Según describieron ante la consulta de este medio, el principal factor de aumento de las cuotas en el país es el precio de los remedios, sobre todo aquellos de alto costo (que muchas veces son financiados por estas empresas por decisión de la Justicia). En este sector suelen afirmar que los magros ingresos de los profesionales —los médicos— tienen que ver con el desbalance que generan los valores de estos insumos en las compañías. Desde esas empresas lo ponen en números: el gasto médico de las prepagas en medicamentos ya absorbe el 30% de su costo total.

“La cuota [de las prepagas] empató exactamente con la inflación desde diciembre de 2022. Ambas acumulan 942%, pero el precio de lista de los medicamentos corrió 13 puntos por encima y el de alto costo 11″, dijeron en una prepaga importante, donde festejaron en estos días un fallo de la Corte Suprema que modifica la forma en que los financiadores deben cubrir los medicamentos de alto costo (un paciente pedía usar una marca internacional, pero se le cubre la misma droga de uno nacional más barato).

Desde otra cartera que talla en el área de salud, pero pidió hablar en reserva, reconocieron que los precios de los medicamentos “son elevados desde hace años”, pero advirtieron que la situación no comenzó con la actual gestión. ¿Cuáles son las causas? Cuestiones estructurales, como una menor escala de producción que Brasil o India, la alta dependencia de insumos importados dolarizados y años de escasa competencia en algunos segmentos.

En esa cartera remitieron a los datos del Indec. Según el organismo, en 2025 los medicamentos, tanto bajo receta como de venta libre, aumentaron 21,6%, por debajo del 31,5% de inflación general, y los 17 medicamentos incluidos en la comparación de Desregulación estuvieron por debajo del IPC.

LA NACION consultó al Ministerio de Salud, que maneja Mario Lugones. No quisieron hablar de precios, pero sostuvieron que trabajan para eliminar “intermediaciones innecesarias en las compras” y avanzar hacia licitaciones con “precios de salida de laboratorio”.

La Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (Cilfa) dio una respuesta contundente ante la consulta de este medio. “La comparación de precios de lista (retail) entre países puede conducir a conclusiones erróneas si no se consideran los precios efectivamente pagados por los financiadores”, explicaron.

Cilfa agregó que en el país, el PAMI, las obras sociales y las empresas de medicina prepaga acceden a los medicamentos mediante descuentos comerciales que van del 35% (alta rotación) al 70% (alto costo).

Los fabricantes locales, además, afirmaron que la carga impositiva que el sector farmacéutico afronta es del orden del 34% del precio. A esto, dijeron, se le debe sumar la elevada volatilidad del tipo de cambio en el país.

“Frente a las fuertes políticas de subsidios aplicadas por países como India, cualquier comparación de precios resulta incompleta”, cuestionaron en la industria local, donde además rescataron la importancia de no tener, en cuestiones de salud, dependencia total de las importaciones.

En la industria afirmaron que se produce un ahorro en los precios por la oferta local de biosimilares (rituximab, bevacizumab, semaglutida, pembrolizumab, enzalutamida, triple terapia, nusinersen). Lo estimaron en US$2000 millones anuales. A eso, sumaron la mejora en los accesos a los medicamentos por la competencia de biosimilares y genéricos nacionales. Las exportaciones del sector superan los US$1200 anuales. “Este desempeño exportador sería difícil de lograr si se tratara de una industria ineficiente y con precios desfasados a nivel internacional”, estimaron.

Un informe de FIEL elaborado para Cilfa que comparó los precios locales con la región indicó: “Las conclusiones respecto de los precios promedio en un conjunto de nueve países de América Latina (incluyendo la Argentina) también son muy diferentes una vez que consideran unidades uniformes y una canasta de consumo común: los precios de productos con tamaños y contenidos homogéneos son, en promedio, 18% más caros que en la Argentina. Y ponderando los precios individuales en cada país por la canasta de consumo en la Argentina, los medicamentos en el resto de los países de la región son en promedio mucho (57%) más caros que en la Argentina”.

En un relevamiento propio, Cilfa seleccionó los 20 medicamentos más vendidos en la Argentina y los comparó con lo que sucede en Estados Unidos, “priorizando productos genéricos a las marcas y composiciones originales”. Todas las comparaciones (precios de venta al público) se realizaron sobre presentaciones comerciales equivalentes y en dólares estadounidenses al tipo de cambio oficial al momento del análisis, estimaron. Para el país, se usó la plataforma Kairos; en Estados Unidos, Walgreens y CVS Pharmacy.

Compararon ibuprofeno, losartán, rosuvastatina, levotiroxina, metformina, quetiapina, valsartán, atorvastatina, drospirenona + etinilestradiol, budesonide + formoterol, insulina glargina, tamsulosina, omeprazol, escitalopram, clonazepam, enalapril, amlodipina, carvedilol, pregabalin, y sertralina. ¿Qué hallaron? Al 28 de julio de 2026, solo la levotiroxina, la insulina glargina y la sertralina son más baratas en el país del norte.

“Los medicamentos en la Argentina son significativamente más baratos que en Estados Unidos”, concluyeron en Cilfa. Es decir, lo contrario de lo que concluye el trabajo de Desregulación. “Para cada medicamento, en la Argentina se encuentra una amplia variedad de precios, como en cualquier mercado competitivo. Además, existen una o varias marcas que comercializan el mismo principio activo mucho más barato que en los Estados Unidos”, cerraron.

LA NACION contactó a la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (Caeme), que reúne a los laboratorios internacionales, pero prefirió no hacer comentarios.

Una batalla anunciada

La preocupación por esos precios no es nueva dentro del Gobierno y cerca de Sturzenegger. Lo novedoso es que ahora aparece sistematizada en un informe oficial que podría servir como respaldo para nuevas medidas.

El ministro de Desregulación hizo pública la ofensiva en septiembre de 2024, durante una exposición ante el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en Mendoza. Allí apoyó el plan del gobernador Alfredo Cornejo para importar medicamentos producidos en India que ya estuvieran autorizados en Estados Unidos o Europa. “La mitad de Asia se cura con medicamentos de India”, afirmó. También sostuvo que su ingreso podía llevar los precios locales “a un décimo” de su valor.

Un mes después, el Gobierno hizo una interpretación de la ley 16.463 que abrió la puerta para que las provincias importaran medicamentos destinados exclusivamente a su propio territorio. El entonces flamante ministro de Salud, Mario Lugones, respaldó esa lectura en una comunicación enviada a Mendoza y Sturzenegger anticipó que la medida podía “revolucionar el mercado de…