Hace más de 15 años, el guarda de una finca privada cerca de las lagunas de Ruidera se sentó a descansar. Sobresaliendo del suelo, se encontró varios huesos que pesaban demasiado, y que acabaron olvidados en el cajón de un profesor de la Universidad Complutense de Madrid. Muchos años después, en 2023, otro equipo volvió al mismo lugar al conocer aquella historia, y volvió a excavar en este paraje natural único de Ciudad Real, en Castilla-La Mancha.

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