El atentado del año pasado contra uno de los periodistas de investigación más conocidos de Italia se ha resuelto de la forma más rocambolesca imaginable. Casi 10 meses después de que una bomba explotara frente a la casa de Sigfrido Ranucci, presentador de Report, el histórico programa de investigación de la televisión pública italiana, el empresario y antiguo editor de prensa Valter Lavitola, íntimo amigo del conocido periodista, ha confesado haber encargado el ataque. Las explicaciones que ha dado son todavía más sorprendentes: asegura que actuó “por el bien” de su amigo ―que en aquella época ya contaba con escolta policial, por las amenazas que había recibido a raíz de sus investigaciones― para conseguir que las autoridades reforzaran su protección y protegerlo así de posibles ataques reales.

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