En Corea del Sur, donde cada vez más personas mayores viven solas, una curiosa compañera se está ganando un lugar especial en muchos hogares: una muñeca con inteligencia artificial llamada Hyodol. Su aspecto es sencillo, con coletas y vestido rosa, pero su capacidad para conversar, recordar horarios y brindar compañía la convirtió en una ayuda valiosa para quienes enfrentan el aislamiento. Bang Chun-ja, de 78 años, asegura que la muñeca cambió su rutina. Tras una operación de espalda y una profunda depresión, encontró en ella una presencia constante. Hyodol la saluda cuando llega a casa, le recuerda tomar sus medicamentos, le canta canciones y hasta le dice que la quiere. Para Bang, esa atención diaria resulta reconfortante. La iniciativa surge en un país donde casi la mitad de la población supera los 50 años y los hogares unipersonales son cada vez más frecuentes. Algunas administraciones locales entregan estos dispositivos para acompañar a los adultos mayores y ayudar a prevenir situaciones de abandono o soledad extrema. La muñeca utiliza inteligencia artificial para mantener conversaciones y fue diseñada a partir de años de investigación sobre las necesidades emocionales de las personas mayores. Incluso pide que le tomen la mano o le acaricien la cabeza, buscando generar una interacción más cercana. Aunque algunos especialistas advierten que nada reemplaza el contacto humano, muchos usuarios destacan el alivio emocional que les proporciona. Para quienes pasan gran parte del día sin hablar con nadie, una voz amigable puede marcar una gran diferencia.