Según se informa, las rutas separadas podrían utilizarse por buques que se dirigían a puertos ucranianos y rusos.

Si se aplica, las partes en el conflicto pueden comprometerse a no atacar buques o infraestructura dentro de los corredores designados.

Según la salida, la propuesta se deriva de la necesidad de mejorar la seguridad del transporte marítimo en el Mar Negro y reducir los riesgos para los buques mercantes.