El presidente Donald Trump aseguró que el líder norcoreano respondió a sus mensajes y calificó los intercambios como “muy positivos”, mientras ordenó reducir los ejercicios militares con Corea del Sur. Siete años después del fracaso de sus negociaciones, el republicano vuelve a apostar por su vínculo personal con Kim, pero esta vez se encuentra con una Corea del Norte más armada y mucho más cercana a Rusia.