En su momento más difícil, Donald Trump recurre a los aranceles. El presidente de Estados Unidos ha desempolvado los gravámenes a la importación cuando ha quedado atrapado en la guerra de Irán y el descontento de los ciudadanos con sus políticas alcanza el máximo en esta segunda temporada en la Casa Blanca. En menos de una semana ha impuesto tasas del 25% a un gran catálogo de productos importados de Brasil y de hasta el 50% a Canadá. El mandatario republicano ultima una nueva andanada comercial: prepara nuevos aranceles individuales para unos 60 países para anticiparse al fin de la vigencia de las tasas universales, aprobadas tras el revés del Tribunal Supremo, que vencen este próximo viernes. Seguir leyendo