La dupla que el verano pasado manejaba una franja central de Luzu TV podría reaparecer antes de fin de año, y con más de un pretendiente.

El dato lo tiró Santiago Sposato en “Ya fue todo” (Jotax): hay tres plataformas interesadas en juntar otra vez a Marley y a Florencia Peña, los exiliados de Luzu tras el escándalo que desató la fake news sobre Jorge Messi, el padre de Lio, en pleno Mundial. Tanto interés hay que el regreso de los dos ya tiene una fecha estimada, que se ubica entre noviembre y diciembre.

El periodista, eso sí, se guardó lo más jugoso. Contó que le pidieron discreción sobre la identidad de los canales que hicieron las propuestas y apenas los describió como tres de los más conocidos e importantes del rubro. La reserva funcionó, previsiblemente, como una invitación a especular: en el estudio empezaron a tirar nombres y el podio quedó armado con Bondi Live, Blender y La Casa. Sposato no confirmó ni desmintió ninguno.

El movimiento llega después de un cierre de ciclo que fue más ruidoso de lo que suele admitirse. Peña quedó desvinculada del canal luego de poner al aire una noticia falsa sobre la muerte de Jorge Messi, padre de Lionel, y a las pocas semanas Marley también decidió correrse. El show del verano no volvió a salir y su horario ya fue reemplazado por otra propuesta.

En su reaparición pública, durante el estreno de la serie de Moria Casán en Netflix, el conductor le bajó varios grados de temperatura al asunto ante el notero de “Puro Show” (El Trece). Deslizó que Nico Occhiato quizás se apuró con la decisión, aunque prefirió dejar el análisis para más adelante, y desactivó de plano la versión de una pelea con su compañera: dijo que sigue hablando con ella todos los días y que nadie se peleó con nadie.

TRAPITOS AL SOL

También apuntó contra la maquinaria mediática que rodeó el caso: contó que recibía decenas de mensajes por día y que circularon notas con declaraciones que nunca hizo. A eso le sumó una reflexión que sonó a línea editorial propia: que la vida real no pasa por la pantalla y que él no es quien edita su propia versión televisiva.

Su conclusión fue casi un manifiesto de época: “Me parece que hay cosas que se resuelven internamente con reuniones, no todo tiene que ser público”.

Que tres canales grandes salgan a buscar a una dupla que se fue por la puerta de atrás dice bastante sobre el estado del streaming argentino, un mercado donde el escándalo no resta: cotiza.

Con una competencia cada vez más televisiva en sus formatos y en sus fichajes, la vuelta de Marley y Peña se perfila como una de las jugadas fuertes de la primavera. Falta el detalle menor de saber dónde.