Y esa tarde que tantos años anhelo por fin llegó. Joaquín Tobio Burgos enmarcó un partido formidable con asistencia y gol, en una jornada histórica para él, que tuvo una mayor satisfacción al tratarse de un clásico platense.
“Estoy feliz por la victoria, y por haber jugado mi primer clásico. Fue una semana soñada, teniendo en cuenta el gol en la Copa y el de hoy (por ayer)”, expresó el pibe de Chascomús, tras el final del partido. Y agregó: “Fue una semana soñada, como dije, y quiero compartir este momento con este grupo, que es maravilloso, y ahora iremos a Chile a buscar la clasificación”.
Hasta un rato antes del pitazo inicial, el extremo de 21 años estuvo en duda por trajín de partidos y la revancha del martes. Sin embargo, inició y tuvo un desempeño que pareció no tener en cuenta los factores mencionados.
En este sentido, realizó la jugada bisagra del partido. A los 35 minutos de la primera parte, tras disputar un balón dividido, sufrió una durísima entrada con plancha por parte de Alexis Steimbach. Tras la revisión en el VAR por parte de Yael Falcón Pérez, el defensor del Lobo vio la roja directa, dejando a la visita con diez jugadores. Esto benefició por completo a Estudiantes, que minutos más tarde encontró la ventaja con el aporte del zurdo.
Con respecto a la expulsión, sostuvo: “El fue desesperado a buscarla. No iba a trabar, iba a poner el pie, pero cuando vi que venía tan fuerte me la jugué y me metió un tremendo patadón. En base a esa expulsión pudimos encontrar los espacios”.
En el epílogo del primer tiempo y con el espacio a favor, Tobio Burgos encaró por la banda izquierda, recortó hacia afuera y envió un centro quirúrgico al vértice del área grande para que Eros Mancuso entrandos sin marca, y de volea, estampara el 1-0 que desató la locura en UNO.
En tanto que en el complemento cumplió su sueño, convertirle al rival de toda la vida Tras una recuperación de Joaquín Correa, el zurdo picó al vacío y definió con frialdad absoluta: se la “pinchó” por encima a Nelson Insfrán para convertir el 3-0 parcial.
“Creo que hicimos un gran trabajo, fue un partido largo. Sabíamos que ellos se iban a desesperar y le movimos la pelota por todos lados”, sostuvo la figura, con relación a la imagen que mostró el equipo.
De esta manera, con una actuación formidable, acompañada de gambetas, desbordes, asistencia y gol, el pibe de Chascomús dejó en claro para algún que otro dudoso que Tobio Burgos rompió el caparazón: pasó de promesa a figura, convirtiéndose en una de las joyas más valiosos de Estudiantes. Además, el futbolista se fue ovacionado por gran parte de la parcialidad albirroja que por un instante, se rindió a sus pies.