Unos 70 años antes del actual frenesí de la recaudación de fondos récord por los gigantes modernos de AI como OpenAI y Antropo, la Fundación Rockefeller hizo lo que pudo haber sido la primera inversión en la historia de AI. Con una subvención de 7.500 dólares de la fundación en 1956, cuatro eminentes matemáticos organizaron el Taller Dartmouth, donde se acuñó por primera vez el término “inteligencia artificial”.