Un hecho que conmociona a Filipinas y vuelve a poner bajo la lupa a las redes sociales y las armas. Un estudiante de secundaria mató a un compañero de clases y causó pánico mientras transmitía todo en streaming mediante una cámara corporal, antes de suicidarse. El perpetrador, un joven de entre 14 y 15 años, usó dos armas, entre ellas una pistola de su padre, que es funcionario en una oficina de aduanas. Se trata del segundo tiroteo de este tipo que tiene lugar en el país en los últimos dos meses y sigue a otro incidente similar en una escuela de Tailandia, ocurrido el 8 de agosto.