Wall Street cerró ayer en terreno negativo, golpeada por el avance del petróleo y de los rendimientos de los bonos, que elevan el costo del endeudamiento y reducen el atractivo de las acciones. El Dow Jones cedió 0,51%, el Nasdaq perdió 0,32% y el S&P 500 retrocedió 0,52%.

El crudo subió más de 2,5% ante la creciente tensión en Medio Oriente. Las amenazas de Donald Trump contra Omán y su llamado a Irán a capitular aumentaron la incertidumbre sobre el futuro del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro mundial de petróleo.

El problema para los mercados es doble: un petróleo más caro alimenta las expectativas de inflación y puede reducir los márgenes de las empresas. Al mismo tiempo, los inversores exigen mayores rendimientos para prestar dinero, lo que encarece el financiamiento.

El bono del Tesoro estadounidense a 10 años llegó al 4,73%, frente al 4,69% del viernes y al 3,94% previo a los primeros ataques contra Irán. A 30 años alcanzó 5,31%, su mayor nivel desde junio de 2007.