¿No hemos tenido suficiente gilda? ¿Se nos ha ido de las manos el ensalzamiento al pincho más sencillo y funcional? ¿Cuánto podemos llegar a pagar por una de estas banderillas? Aunque podemos estar de acuerdo en que un poco nos hemos pasado, no negaré que he disfrutado esta fiebre gildera. Porque la gilda es un pincho perfecto y eso es innegable. El abrebocas que no falla. Cómodo y asequible, ácido, salado, picante. Si la anchoa es buena, incluso un poco dulce: regada con buen aceite de oliva y pan para rebajar la intensidad, es difícil que encuentre objetores.

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