Mientras el presidente Xi Jinping se prepara para las conversaciones de cumbre con Donald Trump en Washington el próximo mes, Estados Unidos está cerrando una de las pocas aperturas que quedan entre los dos países apuntando a la investigación científica.
Este campo ha sido uno de los vínculos más duraderos en la relación Estados Unidos-China, pero una serie de nuevas restricciones relacionadas con la seguridad en las colaboraciones financiadas federalmente con instituciones chinas marcan lo último, y posiblemente lo más consecuente, paso en un cambio de años lejos de...