Puede que usted se haya despertado hoy con una sonrisa en los labios. Cuando se ha levantado y mientras se dirigía a la cocina a hacerse el primer café de la mañana, ha recordado que esta noche soñó con su abuela. Aunque ella ya no vive, durante lo que ha durado el sueño, la ha sentido cerca. A través de unos mecanismos químicos, mientras cargaba la cafetera, el hipocampo de su cerebro ha reconstruido las mañanas de agosto que pasaba en su casa cuando era niño y estaba de vacaciones. Qué curioso que todo eso que ha vivido durante los primeros minutos de un día, el sueño, el recuerdo, la luz del amanecer que han visto sus ojos, lo haya producido usted mismo y su cuerpo.

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