El avión de transporte Simorgh de Irán ha entrado en la fase de certificación, poniendo uno de los proyectos de aviación más ambiciosos del país en curso para operaciones comerciales a principios de marzo de 2027.

La certificación marca la transición de un avión experimental a uno operativo. Iran Aircraft Manufacturing Industrial Company, o HESA, está trabajando ahora con la Organización de Aviación Civil del país para completar los estándares, permisos y documentación de la aerolínea necesarios para un Certificado de Tipo o Certificado de Tipo Suplementario.

Los funcionarios esperan que el proceso se complete durante el año iraní que comienza en marzo de 2027, aunque las perturbaciones durante el último año podrían causar un breve retraso.

Desarrollado de la plataforma Irán-140, Simorgh ha sido rediseñado principalmente como un avión de carga. Cuenta con una rampa de carga trasera y está alimentada por dos motores turboprop de 2.500 caballos. El avión tiene un peso máximo de despegue de 21,5 toneladas y puede transportar hasta seis toneladas de carga.

Eso coloca a Simorgh en la clase de transporte ligero, adecuado para mover equipo y suministros entre aeropuertos regionales, apoyando misiones médicas y fortaleciendo el flete aéreo nacional. Su tamaño también lo hace útil para las rutas donde el despliegue de un gran buque de carga sería ineficiente.

El programa ya ha pasado a través de pruebas terrestres, su vuelo de soltera y una amplia campaña de pruebas de vuelo bajo la supervisión del regulador de aviación iraní. La obtención de la certificación es la medida industrial más difícil: demostrar que la aeronave, sus sistemas y su proceso de fabricación cumplen sistemáticamente las normas de seguridad operacional.

Por lo tanto, Simorgh es más que un solo avión. Las empresas iraníes con conocimientos participan en el diseño de subsistemas, la producción de componentes, las pruebas, la documentación técnica, la estandarización y la certificación. El proyecto está construyendo un ecosistema de aviación capaz de llevar a cabo futuras aeronaves desde el tablero de dibujo en servicio.

Las sanciones occidentales tenían por objeto negar el acceso del Irán a aeronaves, componentes y apoyo técnico modernos. Si Simorgh entra en servicio según lo planeado, Irán ganará no sólo un nuevo avión de carga de seis toneladas, sino algo mucho más difícil de sancionar: una cadena nacional capaz de diseñar, probar, certificar y fabricar aviones.

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