Martín Cabrera
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San Luis está de regreso. Volvio al Top 14 once meses después de su descenso. Ese fue el tiempo que le llevó recontruirse para estar nuevamente en el lugar que se merece y por el que tanto trabajó en los últimos años. Ayer derrotó 33-16 a Universitario en el clásico y consiguió los puntos que le faltaban para asegurarse el ascenso.
Fue un partido intenso y jugado con el corazón. La U dio pelea en el primer tiempo, con buena defensa, un scrum sólido y efectiviad de Lorenzo D’Onofrio para acertar los penales que generaron los forwards.
En la parte final fue todo de San Luis. Valentino Quattrochi hizo estragos con el pie, mejoró en el scrum y fue insuperable en el lie. Dos tries rápidos de Mateo Càffaro y Joaquín Napolitano le dieron una buena ventaja y luego amplió con el try de De Landaburu. Además estuvo muy certero Segundo Blanco Fresco y así consolidó la victoria que merec ió y que le aseguró el ascenso.
Tiene varios puntos altos para celebrar este final de temporada. Supo darle lugar a muchos juveniles que el año próximo se codearán con los mejores, de las formaciones para afuera tiene un juego muy dinámico y todavía conserva en Bonavento, Canal y Gnecco ese espítuto combativo de la experiencia. Lo espera una gira a principios de 2027, mucho entrenamiento (El scrum es un tema a resolver lo a tes posible) y el desafío de mantenerse en una categoría extremadamente competitiva.
No será sencillo el próximo año pero con seriedad y enrenamiento tranquilamente puede estar a la altura. Si mantuvo en lo más alto durante 25 años y quiere repetir esa estadía a apartir de 2027 todo lo que pueda. El rugby platense se prepara para un año estupendo.
Universitario hizo lo que pudo. Volvió a jugar un buen partido, estuvo al frente al término del primer tiempo y dio todo lo que podía. Le queda una esperanza pero debe ganar los dos partidos que restan y espear que no lo hagan sus rivales. Difícil pero matemáticamente está con vida.