En medio de intensas negociaciones y cruces por los espacios de poder interno, el radicalismo bonaerense formalizó ayer una etapa de reordenamiento institucional en La Plata. Durante el acto celebrado en el club Atenas, el dirigente platense Pablo Nicoletti asumió la presidencia de la Convención Provincial de la UCR, el órgano clave encargado de definir las alianzas electorales del partido centenario.

Cerca de 2000 dirigentes y militantes provenientes de distintos puntos del territorio bonaerense participaron del encuentro, que reunió a convencionales de las ocho secciones electorales, autoridades partidarias nacionales, provinciales y distritales, intendentes, legisladores nacionales y provinciales, concejales y referentes de toda la provincia de Buenos Aires.

Antes del acto, los dirigentes del radicalismo presentes eligieron como presidente de la Convención al dirigente platense Pablo Nicoletti, ex presidente del radicalismo en la Ciudad y referente en La Plata del espacio Evolución liderado por Martín Lousteau, en el marco de un trabajoso acuerdo entre las distintas facciones que componen al radicalismo bonaerense.

La Convención es el órgano superior de gobierno de la UCR en el distrito y tiene entre sus principales responsabilidades la aprobación de la plataforma partidaria y la definición de la política de alianzas.

No obstante, previo al acto, el sector de Maximiliano Abad, Evolución (que se referencia en el diputado Martín Lousteau) y la fracción que responde a Miguel Fernández tuvieron serias dificultades para llegar a un acuerdo durante la convención.

DIFERENCIAS

La principal diferencia estuvo vinculada a la integración de la mesa ejecutiva de la Junta Electoral partidaria, un órgano más que importante para la vida interna del radicalismo.

El sector referenciado en el exintendente de Trenque Lauquen reclamaba incorporar a un representante propio, bajo el argumento de que el acuerdo previamente alcanzado contemplaba que todos los sectores tuvieran representación en los distintos órganos partidarios. “La UCR no tiene dueños. No pertenece a una mesa de dirigentes ni puede reducirse a acuerdos entre unos pocos”, explicaron en un comunicado. Al final, el acuerdo naufragó y los convencionales de Fernández se retiraron.

De todas formas, a lo largo de su discurso, Nicoletti optó por no hacer referencia a las internas que se desataron durante la jornada y afirmó que el principal desafío de la etapa que comienza será transformar el acuerdo alcanzado en una herramienta para construir propuestas y volver a ofrecer una alternativa a la sociedad bonaerense.

“La unidad no es el objetivo, es la herramienta. Que se nos escuche discutiendo qué hacer con la provincia y no quién ocupa qué lugar, porque hay muchas familias que la están pasando mal”, expresó el dirigente platense.

El nuevo presidente de la Convención planteó la necesidad de priorizar los puntos en común, administrar con madurez los disensos y colocar el debate de ideas, proyectos y programas por encima de las disputas internas.

También, propuso construir una agenda propia para la provincia de Buenos Aires, con respuestas en materia de seguridad, salud, educación, infraestructura, producción y empleo.

Entre los fuertes ruidos de los bombos, que golpeaban con vehemencia integrantes de la Juventud Radical, Nicoletti reivindicó la defensa de la educación pública, las instituciones, el diálogo, la igualdad de oportunidades y un Estado honesto, eficiente y presente.

A su vez, convocó a trabajar por una alternativa amplia y moderna, con capacidad de gestión y sensibilidad social, tanto en la Provincia como en el ámbito nacional.

Normalización

Por su parte, Emiliano Balbín, presidente de la UCR bonaerense, destacó la importancia de haber completado el proceso de normalización institucional y convocó a todas las expresiones partidarias a trabajar en una misma dirección.

“Con la conformación de la Convención completamos una etapa institucional muy importante. Ahora tenemos que lograr que el Comité, la Convención, los intendentes, los legisladores y los comités distritales trabajen en una misma dirección: fortalecer al radicalismo y volver a estar cerca de los problemas de los bonaerenses”, sostuvo el dirigente.

El acto cerró con un fuerte llamado a la militancia para encabezar la alternativa política frente al gobierno provincial que está en el poder desde 2019: “Queremos el poder para gobernar. Queremos gobernar para transformar. Y queremos transformar para que esta Provincia sea la provincia donde todos quieran vivir”.

Ahora, los radicales buscarán poner proa rumbo al año electoral.