Son imágenes tomadas en el quincho de la propiedad investigada por la Justicia, al que sólo se accedía con huella digital.
Allí se ve una placa de la AFA y una caja que lleva impreso el nombre del tesorero, al que se le atribuye la compra de la mansión.
Los objetos habrían sido retirados antes del primer allanamiento.