Los trabajadores de rescate se apresuraron a liberar a un sobreviviente el viernes en Colombia en medio de los escombros dejados por un poderoso terremoto casi cuatro días antes que mató al menos 285 personas e hirió a 4.000. Unas 400 personas seguían desaparecidas y decenas de miles de hogares resultaron dañados, dejando a muchos colombianos durmiendo en refugios o afuera.