A más de cuatro meses del dictado de la quiebra de la excooperativa SanCor CUL y un año y medio después de la apertura del concurso preventivo, la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) volvió a reclamar una definición de la Justicia y advirtió que la demora para avanzar con la reactivación de las plantas profundiza el deterioro económico y social de cientos de trabajadores y acreedores.
En un duro comunicado difundido por el Consejo Directivo Nacional del gremio, la organización sostuvo que la situación ya no admite más dilaciones y remarcó que el proceso judicial se prolonga pese a que existen interesados en reactivar la empresa.
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“En el caso de la excooperativa SanCor CUL, nos encontramos a nueve años desde que comenzara a adeudar salarios al personal, a un año y medio de la apertura concursal, y a cuatro meses del dictado de quiebra por pedido de la propia empresa, sin que aún se haya logrado un pronunciamiento de fondo firme que permita liquidar los bienes y abonar a los acreedores”, señaló la entidad. Además, destacó que ello ocurre “pese a la existencia de múltiples oferentes que adquirieron los pliegos licitatorios dispuestos a invertir para reactivar la producción y suministrar ocupación efectiva”.
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Para el sindicato, la demora judicial está agravando una crisis que ya lleva casi una década. En ese sentido, puso el foco en las consecuencias que atraviesan tanto los empleados como sus familias. “La prolongada demora en la reactivación total de las plantas de la excooperativa SanCor está provocando un daño pecuniario y social irreparable, tanto a los trabajadores y sus grupos familiares, como al resto de los acreedores”, advirtió el comunicado.
Atilra recordó que el conflicto no solo dejó a cientos de trabajadores sin empleo, sino que también derivó en problemas vinculados con la cobertura de salud y el cobro de acreencias laborales.
“Compañeros que, además de la falta de trabajo, fueron también legalmente excluidos por parte de la Superintendencia de Servicios de Salud de la cobertura asistencial que brinda nuestra Obra Social, siendo dramática la situación de todos”, expresó el gremio. También mencionó la situación de quienes aceptaron retiros voluntarios anticipados y todavía esperan la liquidación correspondiente.
El sindicato aseguró que durante este período intentó sostener a los trabajadores con recursos propios, aunque advirtió que esa capacidad llegó a un límite. “Durante este largo tiempo, con recursos propios y un gran esfuerzo, Atilra brindó contención y asistencia solidaria que hoy se encuentra agotada, enfrentándose los compañeros a las puertas del hambre, la desesperación, el descontrol y la anarquía”, afirmó.
En el documento, la conducción sindical señaló que comprende los tiempos que demanda un proceso judicial y también las negociaciones que llevan adelante los grupos empresarios interesados en adquirir los activos de la ex cooperativa: “Comprendemos los tiempos de la Justicia como también comprendemos los tiempos que necesitan los oferentes para tejer sus respectivas alianzas”.
Sin embargo, dejó en claro que el sindicato no permanecerá inmóvil mientras continúa la espera. “Seguramente también comprenderán que no permaneceremos de brazos cruzados, y la necesidad de marchar, manifestarnos y peticionar, realizando, con el conjunto de las y los trabajadores de toda la actividad, las acciones legales sindicales previstas en el artículo 14 bis de nuestra Constitución Nacional”, advirtió.
En ese contexto, Atilra insistió en que el paso del tiempo agrava el deterioro de las plantas, compromete la posibilidad de reactivación y profundiza la crisis que atraviesan cientos de familias ligadas a una de las empresas más emblemáticas de la industria láctea argentina.