La Policía francesa encontró huesos y un cuerpo en descomposición de cinco lactantes en un departamento de la ciudad de Orange. El hallazgo inicial lo hizo la pareja de una mujer, días después de que ella diera a luz en su casa a un bebé sano tras un embarazo que el hombre aseguró desconocer. La Fiscalía abrió una investigación por asesinato.