Moneyball es un modelo de gestión deportiva basado en datos complejos para detectar jugadores de alto rendimiento ignorados por el mercado. Esta filosofía se popularizó en 2002, cuando el equipo de béisbol Oakland Athletics cerró la temporada con 103 victorias —la cuarta mejor campaña de la historia de la liga— con una plantilla hasta tres veces más barata que la de sus rivales. Una hazaña eternizada en la película Moneyball (2011). Esa búsqueda de valor donde otros no lo ven ahora se abre paso en las Bolsas. Ante el fuerte encarecimiento de las acciones de las grandes tecnológicas por la fiebre de la IA, un producto que además no ha generado lucros a ninguna gran cotizada, los inversores ya no se conforman con el crecimiento de los beneficios empresariales y buscan métricas oscuras para saber qué compañías justifican sus valoraciones.
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