Los campamentos de verano suelen ser una opción muy popular, no solo porque son una salida para la conciliación de los padres, sino también porque ofrecen a los niños entretenimiento, estímulos y aprendizaje. “Ya sean campamentos urbanos o en la naturaleza, permiten a los niños salir de la zona de confort y, ahí, está la zona de aprendizaje. Tienen que buscar su sitio en un nuevo entorno, en un nuevo grupo, hacer nuevas amistades…”, explica José del Saz Pancorbo, psicólogo clínico y neuropsicólogo en Centro Klive, que ensalza la importancia de que los niños tengan espacios fuera del entorno de casa, “donde están protegidos en una burbujita”, y que tengan que buscar otras zonas donde aprender, con otros referentes.
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