La hija de Luis Vadalá una ex pareja de Moria Casán presentará una querella contra Netflix. Denuncia una caracterización "absurda y vulgar" de su padre fallecido, desmiente los mitos económicos de la ruptura y asegura que la ficción altera por completo la historia que ella misma vivió de cerca

Así, el estreno de la serie biográfica sobre la diva tardó en encender las alarmas en el ámbito legal.

Lo que se promocionaba como un recorrido por los hitos más mediáticos y profundos de su trayectoria artística derivó en el primer frente judicial para la producción y la plataforma de streaming Netflix.

La demanda es impulsada de manera inminente por el entorno familiar directo de una de sus parejas más estables y recordadas: Luis Vadalá, quien falleció en 2023.

De acuerdo a la información, la encargada de romper el silencio y llevar el caso a los tribunales es Ingrid Vadalá, la hija mayor de Luis.

A sus 47 años, madre de dos hijos de 10 y 25 años, y licenciada en Recursos Humanos, Ingrid ha mantenido históricamente un perfil absolutamente bajo, ajena por completo al mundo del espectáculo.

Pero, ante la distorsión de la imagen de su padre fallecido, decidió presentarse ante la justicia a través de sus abogados.

Ingrid Vadalá califica el retrato de su padre en la ficción como una caricatura alejada de la realidad. "Todo lo que se muestra sinceramente resulta absurdo y vulgar", expresó. Según su testimonio, la serie intenta presentarlo como una persona "grotesca, maleducada y carente de educación", omitiendo que, en la vida real, era "un señor, un hombre educado y respetuoso".

La querella también apunta al ensañamiento con el que la producción abordó sus orígenes y su profesión. "Él nunca ocultó ser un tipo de barrio y trabajar en su taller. Usaron eso para menospreciarlo, lo cual me parece una falta de respeto para cualquier trabajador común", sentenció la hija de Vadalá, rescatando su dignidad laboral por encima de los prejuicios plasmados en la pantalla.

Por otra parte, consideró intolerable la exposición de supuestos consumos personales en la trama, señalando que, de haber existido un problema de ese tipo, formaba parte de la privacidad estricta de una persona.

Frente a las licencias dramáticas que suele tomarse la ficción, Ingrid opone la fuerza de su propia vivencia. Al haber transitado de cerca la relación de su padre con Moria Casán desde que tenía 12 años hasta los 21, un vínculo que se extendió por más de una década, afirma con seguridad que la serie carece de veracidad histórica.

"Prácticamente todo lo que se ha mostrado carece de relación con lo que verdaderamente sucedió", asegura. Según sus palabras, tanto el inicio de la historia de amor como el desenlace de la pareja están representados de una manera que no coincide con la realidad de los hechos.

Uno de los puntos más conflictivos de la serie ronda en torno a los aspectos financieros de la ruptura y las sugerencias de que Luis Vadalá se habría quedado con bienes de la diva.

Al respecto, Ingrid ofrece una desmentida rotunda basada en la realidad económica que su padre atravesó tras la separación.

"Si realmente hubiera ocurrido aquello que se intenta insinuar, es decir, que mi papá se hubiera quedado con algo que no le correspondía, no habría atravesado las carencias económicas que tuvo después de la separación", detalló. Tras alejarse del entorno de Casán, Vadalá debió trabajar activamente para subsistir en emprendimientos comerciales tradicionales, tales como una panadería y una parrilla de barrio.

Por último, para Ingrid Vadalá, el dolor principal radica en la imposibilidad de que su propio padre aclare las cosas. "Me resulta muy doloroso e injusto que se distorsione de esta manera la imagen de una persona que conocí muy bien, que fue muy diferente a lo que hoy intentan mostrar y que ya no está más para poder defenderse", concluyó.