Mientras que, en varios países, la libertad de expresión se ve amenazada por el auge del populismo, los diseñadores ya no pueden seguir haciendo la vista gorda. Yohji Yamamoto se rebela; sus prendas parecen quemadas por el sol. Issey Miyake ensalza la sombra de los bambúes, Jeanne Friot acusa a los políticos, el IFM insta a sus alumnos a traspasar los límites, KML, la marca de origen saudí, se burla de los códigos de vestimenta occidentales. Y todos y todas se preguntan: ¿qué propuestas hay para un futuro habitable?