Las elecciones primarias celebradas el martes en Estados Unidos dejaron en Florida una fotografía política de fuertes contrastes: el republicano Byron Donalds, aliado de Donald Trump, ganó la nominación para suceder al gobernador Ron DeSantis y aspira a convertirse en el primer gobernador afroamericano del estado, mientras David Jolly ganó la nominación de los demócratas y busca devolver a los progresistas a ese cargo. Los resultados, junto con las contiendas en Alaska y Wyoming, ofrecen nuevas pistas sobre la pugna por el control del Congreso y sobre las tensiones que atraviesan a ambos partidos antes de las elecciones de noviembre.