Un acuerdo respaldado por el Gobierno de Donald Trump permitiría a Riad enriquecer uranio y procesar combustible atómico gastado, dos posibles vías para obtener material apto para armas nucleares. La ausencia de salvaguardas estrictas inquieta a legisladores estadounidenses, a Israel y a otros países de la región, que temen una carrera nuclear en Medio Oriente.