Bangladesh y otros países asiáticos afrontan una temporada de lluvias especialmente intensa. Al tradicional monzón de verano se suman este año la influencia del fenómeno de El Niño y las variaciones del Dipolo del Océano Índico, una combinación que altera los patrones de precipitación y eleva el riesgo de inundaciones y otros eventos extremos. ¿Cómo interactúan estos fenómenos y por qué sus efectos son diferentes según la región? En esta emisión de Medio Ambiente analizamos las claves de esta compleja temporada climática.