Phil Collins (Londres, 75 años) pensó que su vida iba a acabar. Fue en abril de 2024, cuando el cantante británico estaba en su punto más crítico y pasó meses ingresado en un hospital suizo tras haber ingerido peligrosas cantidades de alcohol. Su manager, convencido de que su salud no mejoraría, convocó para despedirse a los cinco hijos del artista, nacidos de sus tres diferentes esposas. “Había que tomar algunas decisiones, como ‘¿Deberíamos mantener a Phil con soporte vital?”, ha recordado sobre ese episodio en The Times. “Mis riñones estaban fallando, mis órganos se estaban paralizando. La gente venía a despedirse. Pero no recuerdo que vinieran, no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Todos estaban preocupados de no volver a verme. Todo podría haber salido terriblemente mal”, cuenta en la entrevista publicada el pasado sábado.
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