Momentos de tensión se vivieron en Kumamoto, donde un centro comercial detonó minutos después del terremoto de 7,1 que sacudió el suroeste de Japón. Al menos tres empleados murieron a causa del estallido, mientras buscan a otros cuyo paradero es desconocido. Cerca de 3.000 personas fueron evacuadas del lugar por la actividad sísmica y se salvaron. A causa del terremoto, 18 personas fallecieron y cientos fueron heridas en todo el territorio.