Los vecinos de 27 y 415 advirtieron sobre la presencia de un enorme cráter ubicado en el centro de la intersección. Según informaron, este problema lleva más de un mes sin ningún tipo de solución, a pesar de las repetidas quejas presentadas ante las autoridades.
En base a los testimonios aportados por los propios vecinos, el enorme pozo se originó a causa de la rotura de un caño subterráneo que atraviesa la calle 27. A su vez, dos autos sufrieron roturas al circular por el lugar y caer en el pozo.
Frente a esta situación, los vecinos conversaron con el delegado municipal para pedir una pronta reparación. A pesar de los esfuerzos por visibilizar la gravedad del asunto, la obra necesaria aún no comenzó y el riesgo para los conductores se mantiene latente.