Pakistán, un país conocido por sus valores conservadores, rara vez hace olas en la industria de la música y el entretenimiento. Sin embargo, en grandes ciudades como Karachi y Lahore, una escena DJ tranquila pero próspera está empezando a hacerse oír, con talentos emergentes y artistas transformando la industria musical. En el corazón de esta evolución, cada vez más mujeres se afirman en un campo dominado en gran medida por los hombres.