BERISSO
Palabras del Gobernador Kicillof durante la inauguración del Centro de Salud Mental
Jueves 14 de Agosto 2025
Unas breves palabras, nos demoramos porque venimos de inaugurar un montón de cosas. Venimos de escrituras en La Plata, el acceso a La Plata, después una estación de bomberos en Ensenada, después también las escrituras y el Centro de Primera Infancia hermoso que terminó Fabian Fabián Cagliardi [intendente de Berisso] y que había abandonado Milei. Venimos haciendo de todo y recién también un Centro de Jubilados. Un día largo, pero valía la pena darles unas palabras, acá me acompaña obviamente el intendente Fabián, Mariano Cascallares [vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense], nuestro candidato junto con Vero Magario [Verónica Magario, vicegobernadora de la provincia de Buenos Aires].
Y nos acompaña, el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, la subsecretaria de Salud Mental, Julieta Calmels. Y en estas improvisadas y breves palabras, primero les quiero agradecer a todos y a todas por estar acá. En un momento tan raro, tan difícil del país, estar celebrando que la Provincia de Buenos Aires por primera vez en 150 años hace una obra pública para la salud mental del pueblo de la provincia es realmente algo para festejar.
Ustedes saben que este es un Centro Comunitario de Salud Mental, cuando nosotros llegamos a la Provincia, lo último que se había hecho en la historia eran los famosos manicomios, que son instituciones que se han convertido con el tiempo en lugares de encierro, no de curación, no de acompañamiento, sino de abandono. Entonces venimos trabajando, en realidad en algo que hoy está a contramano porque en el país de Milei la salud mental es algo que no existe o de lo que se tiene que ocupar cada persona, cada familia, tenga o no recursos, tenga o no ingresos. Nosotros no pensamos así y estamos aplicando la Ley de Salud Mental, que lo que dice es, primero, que estas instituciones tan antiguas, tan vetustas y que resultaron ser más lugares de encierro que lugares de acompañamiento, de terapia, esas había que cerrarlas.
La mitad de las plazas de los manicomios las cerramos y trasladamos a la gente que padece, que sufre, a otros lugares, a otros dispositivos. Después, otra cosa que viene haciendo el Ministerio, que venimos haciendo desde la Provincia —y que sobre todo después de la pandemia empezó a surgir, a aflorar mucho más— algo que venía de antes, que venía cambiando también, que es que los pibes y pibas empezaron a pedir, y nos llamó la atención porque terminó la pandemia, volvimos a la presencialidad, volvieron a las escuelas y la primer demanda, la más importante, de los centros de estudiantes, de los pibes, a los docentes, al sistema educativo, era que hubiera alguna forma de abordar las cuestiones vinculadas a la salud mental.
La salud mental, los padecimientos, los sufrimientos personales que en algún momento eran un tabú, decir “estoy sufriendo, la estoy pasando mal”, y más todavía, se convertía en una especie de estigmatización al que recibía algún tipo de tratamiento. Ir a atenderse era algo que estaba —llamémoslo así— mal visto. Se convirtió afortunadamente con estas cosas que cambian para bien, en algo que se verbaliza, se explicita, se dice, se exterioriza, y a través de las escuelas ya tenemos casi un cuarto de millón de pibes y pibas que recibieron del Ministerio de Educación y del de Salud algún tipo de escucha.
Y después, los hospitales. Ustedes saben que en los hospitales provinciales, nosotros teníamos muy poquitos lugares donde se tomaba dentro del Ministerio de Salud y de la prestación en hospitales, algún tipo de respuesta a las cuestiones de salud mental. Hoy en todos los hospitales de la provincia hay servicio de salud mental y además han atendido a más de un millón de bonaerenses. Es un cambio enorme, la salud mental no era un problema de Estado, como para Milei no es un problema de Estado el que pasa hambre.
El otro día lo escuchábamos decir a la familia de un pibito que tenía alguna discapacidad, el responsable del Gobierno nacional, le decía, “no es mi problema, ¿qué problema hay?, no sé, ocúpense ustedes”. La salud, la discapacidad, la educación para esta gente no son un problema de Estado, le dijo “no es un problema de Estado”. Nosotros a nadie que sufre, que tiene un problema, que tiene un padecimiento le vamos a responder que no es un problema del Estado, porque el Estado es el resultado de una comunidad que se organiza, que da respuestas, que colectivamente se ocupa de los problemas, nunca vamos a darle la espalda.
Y luego, esto que estamos inaugurando hoy, y ahora empezamos una maratón. Decía que no había infraestructura, no había lugares específicos para cuestiones vinculadas a la salud mental, este es el primer Centro Comunitario para salud mental que estamos inaugurando, pero ya la semana que viene inauguramos el segundo. Tenemos algunos también para consumos problemáticos, son 12 para salud mental, 2 para consumos problemáticos. Tengo el orgullo, y le agradezco a Julieta, a Nicolás, después de más de un siglo de estar inaugurando infraestructura, espacios, lugares que se abren a la comunidad. Esto que vi acá, hay que aplaudir y hay que festejar porque es una maravilla. Tiene consultorio, consultorios más pequeños, otros para grupos, un salón de usos múltiples, salas para diferentes actividades, va a ser un centro abierto a la comunidad.
Estamos inaugurando una línea de trabajo. Desde el Gobierno de la Provincia empezamos hoy y no vamos a parar más. Así que le digo a Milei que el trabajo, la producción, la educación, la salud y la salud mental en la provincia de Buenos Aires son cuestión de Estado.
Y antes de terminar, agradecer a Fabián porque en Berisso, uno de los municipios que más rápidamente implementa la política de la Provincia de la historia clínica digital, la historia de salud digital, es el primer municipio que la aplica, así que creo que estoy haciendo justicia inaugurando en Berisso el primero de los centros.
Y a los profesionales, los laburantes de la salud mental, un aplauso grande, trabajadores y trabajadoras de la salud, y a los jóvenes que nos acompañan, a los pibes, a los pibas, a la orquesta. Para seguir abriendo centros como este, invirtiendo en salud, en educación, para seguir acompañando a nuestra gente en discapacidad, en remedios, para seguir haciendo esto nosotros necesitamos, además de este entusiasmo, esta alegría, un acompañamiento muy grande.
En unos poquitos días, el 7 de septiembre, hemos creado nosotros un instrumento, una herramienta para decirle basta a Milei, que es la boleta de Fuerza Patria, que defiende lo que estamos haciendo, nos permite continuarlo y le dice “hasta acá, Milei”. Así que nadie tiene derecho —si no está de acuerdo con esto— a quedarse en la casa, a no militar, a no recorrer, a no convencer. Tenemos que ser millones los que le digamos a Milei que hasta acá llegó la crueldad y el desencuentro.
Muchas gracias.