BOLÍVAR
Palabras del Gobernador Kicillof durante la inauguración de un nuevo Centro de Atención Primaria de la Salud
Miércoles 5 de Agosto 2026
Buenas noches, Bolívar. Finalmente, ahora que está de moda, fue una odisea el día de hoy. Empezamos muy tempranito, pero no había condiciones climáticas, íbamos a venir con el avión de la Provincia, y nos decían “en media hora”, estaban todos los ministros y estábamos viendo, teníamos que ir a La Madrid, teníamos que venir para acá, seguían pasando las horas, dijimos “basta, agarremos el auto y no dejemos plantados a los vecinos y vecinas de Bolívar”.
Una noche maravillosa, la verdad que hermosa, decía Nico [Nicolás Kreplak, ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires], decía Bali [Eduardo Bucca, intendente de Bolívar] recién, Marcos [Marcos Pisano, senador bonaerense] que luce más. Eso no quiere decir que vayamos a hacer todos los actos de noche, pero luce más, no sólo por lo que tenemos atrás, al costado, por lo que se ha dicho hoy, por las escrituras que se entregaron. Ahora voy a repasar un poquito cada una de las decisiones y cada uno de los programas de gobierno y lo que hemos hecho con Bolívar.
Luce hermoso, porque tanto tiempo, tantas horas, tanta espera. Yo les quiero agradecer muchísimo. Es un acto hermoso, lleno de gente, una multitud acompañando y poniéndole lo que hay que poner en estos tiempos. Que es, no sólo la decisión, el acompañamiento, la confianza, sino también y, sobre todo, la alegría, el optimismo, porque cuando hay que festejar, hay que festejar. Nos acompañan también los intendentes de Azul, de Daireaux, de Salliqueló, muchísimas gracias. Legisladores provinciales, una alegría y sí, impresiona. El “hospitalito”, Nico, ya está, son más de 500 metros cuadrados, forma parte de una política que venimos desarrollando en la provincia de Buenos Aires, que tiene un motivo, explicarle esto a Bali es muy fácil porque lo comparte y lo impulsa acá en Bolívar.
Tiene que ver con un criterio, con una modalidad de atención de la salud que consiste —se decía recién— no sólo en tener un hospital, una guardia, la emergencia, no sólo en dar respuesta cuando la enfermedad, la dolencia, el problema estalla, sino convertir a la atención de la salud en algo diario, cotidiano. Algunos lo llaman prevención, pero es salud social, comunitaria. Es llevar la salud a cada uno de los pueblos, a cada uno de los barrios. Acercar la salud a los vecinos y vecinas, a las familias, a los adultos mayores, a los chicos, generar una cultura del cuidado de la salud.
Y decía nuestro ministro, Nico, que el Gobierno nacional piensa distinto. Que piense distinto, vaya y pase, pero hace distinto. Han hecho un ajuste feroz. En la educación, ustedes lo saben, han cortado el FONID, que es el Fondo de Incentivos Docentes, pero además no llega un libro para las bibliotecas, una computadora para los pibes, un ladrillo para las escuelas, no llega sueldo para los docentes, no llega nada de nada. Pero claro, porque a veces pareciera que esto es una política que tiene una lógica. Pero la verdad es que la provincia de Buenos Aires, ustedes saben que genera el 40 por ciento del producto bruto de la Argentina. Somos 17.000.000 de bonaerenses. Pero también aportamos el 40 por ciento de los recursos tributarios que recauda el Gobierno nacional, pero no son del Gobierno nacional.
Nuestro país, si me permiten una pequeña reflexión histórica, porque si no nos llevan a confusiones, a falsos debates, a falsos dilemas o a mentiras y estafas. La Constitución de nuestro país dice que es un país federal, pero eso fue una conquista, un resultado. No fue un debate, una idea, fueron batallas, fueron disputas con potencias extranjeras y al interior de nuestro país. Acá, antes que país, había provincias. Y las provincias se convirtieron en una confederación, designaron un gobierno federal, un gobierno central, y le delegaron determinadas responsabilidades, y se las delegaron con recursos. Entre ellas está, por supuesto, la defensa, que además, ¿dónde está la defensa?
Recién hablábamos del tema de las tierras, pero si es un gobierno que ni siquiera se dedica a defender nuestra soberanía en las Islas Malvinas. Por eso, es muy importante que mañana le digamos al Gobierno que las Malvinas no son de la Thatcher, son argentinas, y que es la tierra de nuestro territorio, es de nuestro pueblo, no del mejor postor, no está de remate ni de regalo. Y lo digo, no por una cuestión tribunera, por una cuestión seria, importante, donde se juega lo que decía Bali, nuestro futuro, nuestra comunidad, se juega muchísimo, un montón. La provincia de Buenos Aires aporta el 40 por ciento del producto nacional y de los impuestos.
Algunos de esos impuestos van a parar al Gobierno nacional porque le cedimos la recaudación, pero con contrapartida. Nosotros, de eso, recibimos después una parte las provincias, que es la coparticipación. De esa coparticipación, venimos hace mucho tiempo en la provincia de Buenos Aires acarreando una injusticia, porque no está distribuida según la población o las necesidades, está distribuida según un criterio político donde se fue cediendo. Entonces, de la coparticipación aportamos el 40, recibimos el 20. Está discriminada la provincia de Buenos Aires.
Pero aun así, y que se entienda bien, nosotros somos solidarios, también pensamos que podemos aportar al conjunto. Ahora, hay una cosa que no puede pasar. Hay una parte de los recursos que se la queda al Gobierno nacional. Y desde que existe la Argentina, el Gobierno nacional devolvía a las provincias con rutas, con escuelas, con remedios, con recursos para los jubilados. No es así, está mal. Por eso, nosotros no sólo lo reclamamos, sino que fuimos a la Corte Suprema de Justicia a decir que lo que está haciendo Milei no es sólo injusto o innecesario, es un robo al pueblo de la provincia de Buenos Aires. Que nos saque los remedios, que nos saque las obras y se las dé a los bancos, a la timba, a las empresas extranjeras, a sus amigos. Y lo digo, y creo que a esta altura, al principio era un debate. Ahora ya no se puede exagerar lo que está ocurriendo.
Por eso es tan importante lo que hacemos hoy, porque nos han cortado todo a nosotros y a las demás provincias. Y nosotros creemos que la salud de aquellas familias que no pueden pagar por privado, que antes pagaban pero que ahora no tienen porque se quedaron sin laburo, no pueden pagar la comida o el alquiler o lo básico o un remedio. Que la salud de los jubilados a los que les sacaron los remedios del PAMI, que la salud de los que tenían obra social, que por los problemas que hay no puede cubrir por más que haya necesidad imperiosa y que con la salud nadie puede hacerse el distraído, decidir posponer. Para nosotros, en la provincia de Buenos Aires, en Bolívar, la salud no es un negocio, es un derecho. Y este centro de salud, este pequeño hospital que estamos inaugurando tiene que ver con una concepción de cómo dar una respuesta a los problemas que tienen que ver con lo cotidiano, lo básico, lo permanente y lo urgente.
Pero para eso, desde el comienzo, en la gestión, definimos que había que agregar en la provincia de Buenos Aires, no ya la salita, porque todos saben lo que es una salita pequeña, con un botiquín, tal vez con una enfermera, con un médico que va cada tanto, pero la idea es que la salud se atienda cerquita, que se atienda en forma permanente. Por eso, este centro de atención primaria de la salud, este pequeño hospital en Bolívar, Bali, que vos con tanto entusiasmo describís con todo el equipo que lo va a llevar adelante, con odontología, ginecología, la farmacia, el salón de usos múltiples. Eso tiene que ver no solo con una cuestión de cómo comprendemos la salud, sino con cómo entendemos que tenemos que gobernar, para la gente, cerca de la gente y resolviéndole los problemas. Eso es lo que tenemos acá, y a mí me llena de alegría en este contexto donde en la Nación se paró todo, acá seguimos inaugurando obras que tienen que ver con el bienestar, con lo colectivo y con lo solidario.
Por eso, también hoy se entregaron 86 escrituras. Es un programa que se llama Mi escritura, mi casa que parte de una cuestión parecida. Hay muchas familias que tienen el hogar, su casa propia, no tienen el título, no tienen la escritura. ¿Y eso qué significa? Que no tienen el documento de la vivienda, no tienen lo que garantiza y lo que certifica la propiedad que permite, por un lado, en un litigio, en alguna discusión, decir “esto es mío”. Por otro lado, por supuesto, tiene que ver con la posibilidad de usarla de garantía o conseguir un crédito. La casa es la misma, pero sin el título no se puede utilizar para conseguir financiamiento para algún otro proyecto de la familia. Después, lo más importante, dejárselo a los que vienen. El legado, la herencia, son cuestiones básicas, y sin embargo, muchas familias en la provincia de Buenos Aires tienen la casa, no tienen la escritura. Este programa, Mi escritura, mi casa, ya lleva tramitadas 150.000 escrituras en la provincia de Buenos Aires. Acá en Bolívar, de nuevo entregando, hoy lo hicimos con 5.
Y voy de nuevo a la cuestión de la salud. ¿Qué pasa? Algunos pueden pagársela. Bien, perfecto. Nosotros no estamos en contra de eso. ¿Qué pasa con los que no? Lo que contabas hoy de esta señora, que seguramente, si no le hacían los exámenes, los estudios, probablemente no lo podía pagar, pero además iba a tener un grave problema. Con la escritura hay muchos que pueden pagársela y muchos que no. Y esto hace a la discusión más importante que estamos teniendo en la Argentina hoy. ¿Quién va a resolver los problemas para aquellos que no pueden afrontarlos con los recursos propios? Y no es un mal de la Argentina la desigualdad, es un mal de América Latina, del planeta entero. ¿Vieron los líos que hay en Europa?
Con las discusiones de quién puede acceder, quién no puede. Está el mundo muy complicado. Y hay quienes pueden pagar y hay quienes no pueden pagar. Los que no pueden pagar también tienen necesidades, y creo que ahí tiene que estar el Estado para tenderles una mano. Yo voy a ser muy claro con esto. Nosotros somos de los que creemos que no todo se puede resolver a través de la billetera propia. Cuando no se puede, como sociedad y como pueblo, a mí me enorgullece que en la provincia de Buenos Aires nos hayamos dedicado al que tiene la vivienda y no puede acceder a la escritura, porque no puede ir a una escribanía a pagar 4, 5, 6 millones de pesos, entonces ahí está el Gobierno municipal, el Gobierno provincial, gratuito, escritura para todos los que lo necesitan, y vamos a seguir trabajando con ese compromiso.
Hemos traído también este camión, ¿no, Dani [Daniela Vilar, ministra de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires]? Para los programas que tienen que ver con el ambiente. Hablaba Bali de los basurales a cielo abierto, de la separación de los residuos, del reciclaje. Todo esto necesita inversión, equipamiento, maquinaria, pero hemos traído también todos los equipos que tienen que ver con las emergencias. Estamos con el fenómeno de El Niño. Perdón que sea reiterativo, pero tenemos un Gobierno nacional que niega el cambio climático. Y lo vemos todos los días, las cosas que están pasando no pasaron nunca. O sea, cambia el clima. No sé cuánto les cuesta entender que hay un problema mundial que tiene que ver con el cambio climático.
Y a veces uno se pregunta si esto es una cuestión verdadera o si simplemente están queriendo ahorrarse la guita de lo que están haciendo los gobiernos en todo el planeta para prevenir y para mitigar los efectos del cambio climático. Por eso, nosotros desde nuestro Ministerio de Ambiente –han cerrado el nacional– seguimos acompañando a todos los municipios y a toda la comunidad, porque por ahí deben andar los bomberos voluntarios, las instituciones. Los vecinos y vecinas se organizan, la Provincia y el Municipio asisten, acompañan. Ahí está el equipamiento, también las luces LED, tantas cosas.
Y quiero, para terminar, dec…