LUJÁN

Palabras del Gobernador Kicillof durante la inauguración de un nuevo Centro de Atención Primaria de la Salud

Miércoles 29 de Julio 2026

Qué hermoso. Le decía a Leo [Leonardo Boto, intendente de Luján] entrando, qué hermoso Pueblo Nuevo. Y qué importante poder reunirnos hoy un rato para llevar adelante una inauguración y también una entrega de patrulleros que representa una posibilidad en medio de tanta complejidad económica, laboral, social que estamos viviendo en la Argentina. Una posibilidad de ver que las cosas pueden andar bien. Que lo que falta se puede conseguir. Que no es imposible. Que no tenemos que someternos. Y terminar con esa idea del ajuste permanente, de la motosierra, que ha llevado a que no haya obra pública en toda la Argentina.

Decía Nico [Nicolás Kreplak, ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires] que estos últimos días estuvimos inaugurando varios centros de atención primaria de la salud como este. Alguno en Morón, en algunos pueblos del interior, también, de la provincia de Buenos Aires, del interior profundo, ahí por el centro, por el oeste, lugares donde es tan necesario, es fundamental tener una capacidad de respuesta ante la cuestión sanitaria, pero que ahora se hace todavía más imprescindible que el Estado esté presente.

Miren qué paradoja. En estos días nos visita la directora del Fondo Monetario Internacional que viene a recorrer la Argentina como si fueran sus dominios. Va a ver el petróleo argentino y lo mira con cara de “esto es en parte mío”. Da mucha pena. Estamos en momentos donde, mientras esto ocurre, felicitan al Gobierno nacional porque ven que Milei va a pagar la deuda externa y los compromisos y la timba financiera con el hambre y la sed del pueblo argentino. Lo dijo Avellaneda, históricamente.

Pero tenemos un Gobierno nacional que no ha ido una sola vez a recorrer un hospital público, que no ha ido a una escuela pública y que menos todavía se anima a ir a ver la catástrofe y la tragedia productiva que está generando en nuestra provincia de Buenos Aires, en los parques industriales. Está a 1.000, 100.000 kilómetros de las problemáticas reales que está viendo. Y vino a privatizar todo. Y a decirnos que lo mejor era que cada uno se pague lo suyo. Y el que no puede se queda sin nada. Y que eso tendríamos que aprender a llamarlo libertad. Ese “viva la libertad” quería decir “el que tiene se compra, lo paga y accede. Y el que no tiene, está solo, abandonado”, en una situación cada vez más desesperante.

Recién hablaba, cuando recorríamos los consultorios, porque sabemos que lo que está pasando con el sistema público de salud es que más allá de los esfuerzos enormes que hacemos desde la Provincia de Buenos Aires para dar respuesta, cada vez una proporción mayor de la población de nuestro país, de nuestra Provincia necesita acceder a la salud a través del Estado. Miren qué paradoja. Venían a privatizar y el que antes tenía una prepaga, ahora no la puede pagar y me decían recién, hablando con trabajadores del centro, que no pueden pagar el copago.

Las prepagas más caras de la Argentina, las que probablemente puede pagar un porcentaje ínfimo de nuestra población, ahora tienen copago. Y cartilla cerrada. Antes ibas a cualquier médico, te lo cubría. Antes era que si ibas al de la cartilla era gratuito, o si no había un reintegro. Ahora hay que pagar adicional para ir a un médico de la cartilla, pagando, no sé cuánto por familia, un millón de pesos, que pueden pagar muy pocos. Así que el que tenía prepaga a veces no puede pagar el copago o no puede acceder de los que quedaron con prepagas. Muchos ya ni tienen cómo. Luego, los que perdieron los trabajos. ¿Eso qué generó? Se quedaron sin obra social, pero a la obra social también la están fundiendo. Es una catástrofe en cadena. Es un efecto dominó que se va llevando todo puesto.

Leo lo dijo muy bien, tenemos acá cerca uno de los polos industriales textiles más importantes del país, históricamente, y del continente. Lo están destruyendo. 40 por ciento de uso de las máquinas y nos dicen que esto va a traer la inversión. ¿Qué inversión? Para llevarse el petróleo, el litio, nuestros recursos naturales sin que quede un átomo, una gota de esos recursos para el pueblo argentino. Lo digo con esta seriedad porque todo va vinculándose y, de esa manera, el que tenía obra social y perdió el trabajo, ya no tiene obra social. Pero como se reduce la cantidad de trabajadores, 330.000 trabajadores se quedaron sin empleo. Entonces, las obras sociales se están fundiendo también. Si las prepagas no y las obras sociales no. ¿Entonces? ¿Qué queda? Queda el Estado provincial, queda el Estado municipal.

Recién pedí que me llevaran para ver la farmacia, no lo habíamos preparado, estos centros tienen también una farmacia para distribución de los medicamentos, porque muchos ya no pueden comprar el remedio. Y cortaron el programa Remediar. Es gravísimo. Yo creo que hay parte de nuestra sociedad que no cae en la cuenta de la gravedad que tiene, de lo crítico que es lo que está generando el gobierno de Milei.

Cortaron el Remediar, 20 millones de personas que recibían medicamentos hace 25 años. Pasaron gobiernos, pasó incluso el del PRO, siempre se sostuvo el Remediar. Cortaron de cuajo el Remediar. La alegría que me dio a mí, Nico, cuando abrimos el depósito y vimos que estaba lleno de remedios del programa Medicamentos Bonaerenses, que viene con dificultad y probablemente de manera insuficiente a tratar de atajar el quilombo que está armando Milei, el abandono, la desesperación que está generando en salud, en educación, en laburo, en todo. Nada anda para la gente. Y dicen que el país está ordenado, que la macro está ordenada y que todo viene funcionando bien.

¿Hace cuánto dicen que esto va a servir para generar un rebote en la actividad? Desde el principio del gobierno de Milei, que iba a crecer en V, que iba a subir. El otro día, el viceministro de Economía de la Nación, dijo “ya vemos los brotes verdes”, ¿se acuerdan de los brotes verdes? Del segundo semestre, la luz al final del túnel, siempre lo mismo. Ahora con más dureza, con más crueldad y con más abandono.

Por eso, quiero decir que en Luján, hablaba Leo de 18 visitas a Luján. Pero yo recuerdo la primera que hice, que no está contada porque fue cuando estaba en campaña. Hablé con Leo, fuimos al parque Ameghino, alguno puede haber estado, es la prehistoria. Y Leo me decía, “¿sabés cuál es el problema de Luján? Hay muchas dificultades históricas, estructurales”. Obviamente, a Luján todos la conocemos —y le quiero agradecer al Padre Andrés, muchas gracias por acompañarnos hoy— pero la conocemos por la Basílica, porque es uno de los grandes orgullos de la República Argentina. Porque es un lugar de referencia a nivel religioso, cultural. Es uno de los pueblos más importantes en la historia de la provincia de Buenos Aires, el Cabildo de Luján, el Complejo Udaondo, así que muchas gracias Viviana [Viviana Gabriela Melloni, directora del Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo], por acompañarnos.

Todo esto venía acompañado con graves problemas para los vecinos y vecinas de Luján. El hospital municipal estaba desbordado porque en realidad atendía a toda una región y caía sobre el presupuesto de los vecinos y vecinas de Luján y del municipio, sostener una porción del sistema de salud que excedía lo estrictamente municipal. Entonces, ese era uno de los problemas que, además, hacía que el municipio no tuviera los recursos para hacer otras cuestiones necesarias. El 50 por ciento del presupuesto era para sostener el hospital, entonces no se podían hacer las luces, no se podían hacer los asfaltos.

Y el hospital no era justo que lo sostuviera solamente el municipio de Luján, así que me habló del tema de la salud, del problema del basural, uno de los basurales, sino el más grande de Argentina, a cielo abierto, con todas las dificultades que traía. Me habló del problema de las inundaciones. No necesitaba hablarme, todos los argentinos y las argentinas hemos visto, o conocemos, a quienes sufrieron el problema del Río Luján y lo que representaba para esta comunidad cada vez que empieza a llover, que decíamos para algunos es romántico, para otros es un tiempo en la casa y para Luján era el peligro y el riesgo de que eso ocasionara una tragedia, una desgracia.

Hablamos también de la cuestión de la seguridad, temas que estaban postergados, y tengo bastantes más, pero esos eran históricos, que no tenían solución hace años. De esas 18 visitas que hicimos a Luján, con el gran intendente que tienen, que planifica, que piensa, que estructura, que trabaja, que gestiona, puedo decir que el hospital hoy es un hospital provincial, se provincializó. Puedo decir que pronto, esperemos que en septiembre y octubre, vamos a estar inaugurando la obra más importante en materia hidráulica que es la obra del río, que la hemos visitado incontables veces, que hemos hecho inversiones históricas en el museo y que vamos a seguir haciéndolo. Y, por supuesto, Leo anunciaba el otro día que con un trabajo intenso y ante el abandono también del Gobierno nacional, de un proyecto importante para el basural, también se dio el paso decisivo con el CEAMSE del cierre del basural.

Así que basura, problema histórico; el río, problema histórico. Leo ese día me tirarse todo y puedo decir que, con Milei gobernando, tratando de asfixiar a provincias y municipios, quitándole el laburo a la gente, los recursos al municipio, a la Provincia, podemos decir que bastante, yo diría la mayor parte de los problemas estructurales, históricos de Luján están encontrando solución con este intendente. Así que para mí también explica para qué estamos.

Me decía Kato [Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos] recién, la obra del río, pero también la planta de Open Door, de cloacas, tenemos cuatro. Sobre la obra del río se había pensado sólo la mejora, la canalización, la profundización del río, pero a eso le agregamos también el parque lineal, todo lo que son obras vinculadas al aprovechamiento del río y después algunas obras como son las plantas de cloacas. Hemos hecho una obra que es integral, un tratamiento integral, ahora seguimos con el río en Mercedes, en Pilar, en Olivera, sigue la obra, que es una obra importantísima.

Este centro de atención primaria de la salud tiene que ver también con una forma de ver, con un paradigma de atención de la salud, con la integración del sistema de salud lo llamamos nosotros. Pero consiste en permitir que no esté sólo el hospital para casos de emergencia, la guardia, que no haya solamente un sistema donde el que tiene un problema urgente pueda recurrir a una complejidad mayor sino que la respuesta a la cuestión sanitaria, sea cotidiana, diaria, comunitaria, en los barrios. El centro de atención primaria que estamos abriendo hoy —el hospitalito Nico, si me permitís— ya está saldado, un pequeño hospital que estamos abriendo acá, pero que tiene razón el Ministro Kreplak, porque hay que diferenciar entre niveles de atención de la salud, esto permite, además, la prevención.

Hablamos de odontología, de pediatría, de ginecología, de obstetricia. También hablamos del salón de usos múltiples, del SUM, que permite que la comunidad integre una educación en salud y que eso pase en los clubes, en las escuelas, que pase todos los días, que pase también con los cultos, que se pueda hacer un trabajo donde ir al médico no sea sólo cuando ya no queda otra, o acercarse al centro de salud no sea cuando estoy en una emergencia, en una urgencia, que sea algo cotidiano. Es paradójico también, y es un mensaje a Milei: sale más barato, al final, si invertís en prevención, si ponés la salud al lado de la gente, entonces te evitás después operaciones, tratamientos costosísimos que se podían haber prevenido antes. Y eso requiere un trabajo permanente, continuo. Estos centros de atención primaria de la salud hacen esa labor y la hacen en toda la provincia de Buenos Aires.

Que con Milei,…