GENERAL ALVEAR

Palabras del Gobernador Kicillof durante la inauguración de un Centro de Atención Primaria de la Salud

Viernes 24 de Julio 2026

Buenos días a todos, a todas. Es una visita importante con grandes e importantes, históricas inauguraciones el día de hoy en General Alvear. Y todas tienen su historia, contaba recién Ramón [Ramón Capra, intendente local], que siempre nos recibe de esta manera.

Hoy inauguramos un centro de salud que lleva el nombre de un presidente argentino, un presidente que viene del radicalismo, que es Arturo Umberto Illia, médico. Y acá está un gobernador peronista, con un intendente radical. Y lo que es obvio, lo que en la provincia de Buenos Aires ocurre hace años, hoy lamentablemente no está pasando a nivel nacional. Y creo que hay que mostrarlo en la realidad, en la práctica. Yo no vengo acá a tomar unos mates, me encantaría, lo podemos hacer, pero venimos a llevar adelante proyectos, a realizar obras muy esperadas, a trabajar.

El Presidente de la Nación –y yo soy respetuoso porque probablemente alguien de acá lo votó, tal vez no sabía lo que iba a hacer después– no quiere atender, recibir, juntarse con gobernadores que no están de acuerdo con él. Pero lo hace de una manera muy particular, porque la verdad que tampoco –por lo menos en mi caso– tengo ninguna voluntad, ninguna vocación de charlar de la vida, de nada con el Presidente. Lo que me gustaría es poder hablar con el Presidente de todos los recursos que le robó a la provincia de Buenos Aires: los que no están en Alvear, en las escuelas, en las rutas. Probablemente por eso sea que no quiere recibirnos; para no enterarse de las dificultades económicas que está teniendo un comerciante que no vende, un laburante que gana 700, 800 lucas, y el sueldo no le alcanza, un empresario pyme, un pequeño productor rural, no quiere escucharlo. Ahora se va a ir a ver candidatos de Brasil, de la oposición de Lula, a veces va a juntarse con líderes de la ultraderecha de Europa.

Después —lo quiero decir porque lo siento así— nos preguntamos por qué en el mundo la imagen de la Argentina está complicada. Puede haber muchos motivos, pero seguramente que nuestro Presidente esté apoyando guerras en el extranjero no ayuda nada a que quieran a los argentinos. Así que lo voy a decir acá, en contra de la guerra y en contra de alianzas con países que no comparten nuestros intereses. Loco, nosotros no estamos en guerra en Medio Oriente, no estamos llevando adelante matanzas, no, con nosotros no. En nombre de la provincia de Buenos Aires, guerras extranjeras no.

Pero son cosas más pequeñas, porque si el Presidente viniera a Alvear tendría que escucharlos a ustedes decir lo que necesitan y lo que les pasa, lo que ocurre con la educación. Hoy estamos entregando computadoras para los chicos y chicas de nuestras escuelas rurales, de nuestras escuelas especiales. Antes de que viniera Milei, lo hacíamos para todos los secundarios. Pero la caída de la recaudación municipal, provincial, nacional, producto de una crisis económica que tiene que ver con que no hay consumo, la viven todos.

Hoy estamos viviendo el segundo mes de los que, según el Presidente y su ministro, son los mejores 18 meses de la historia argentina; y no es así, no ven. Y obviamente si no ves y no escuchás, menos todavía podes comprender, sentir y menos todavía, buscarle una solución. Porque tenemos un presidente que va a Wall Street muy seguido, que se junta con grandes millonarios de las tecnológicas extranjeras, con los bonistas y los bancos internacionales; ahora va a recibir a la persona que preside el Fondo Monetario Internacional. Somos el país más endeudado del mundo con el Fondo Monetario Internacional y lo festejan. Nos prestan plata por los problemas financieros, la timba que armaron y lo festejan.

Desde acá, desde Alvear, porque es el compromiso que tenemos, hoy traemos las computadoras para los pibes y pibas. Si no tienen computadora muchos chicos y chicas de la provincia de Buenos Aires, nos dicen en el Gobierno nacional que no es un problema del Estado, que eso lo resuelve el mercado, que eso lo resuelve por privado, y que entonces el que no tiene computadora… Ahora, no tiene computadora en la casa, quiere estudiar, ¿la necesita o no? Claro. ¿Le va a servir o no? Claro que sí. ¿La tenía o no? Claro que no la tenía. ¿Y por qué no la tiene, necesitándola, precisándola, si se le va a solucionar la vida? ¿Por qué? No es porque los padres, las familias sean crueles, malas, egoístas, es porque no tienen los recursos.

Y no pasa solo en la provincia de Buenos Aires y en su interior, pasa en todo el país, en toda Latinoamérica, en todo el planeta que hay muchísimas familias, muchísimos pibes que no pueden comprarse la computadora mientras escuchamos y vemos que estamos en la no sé cuánta revolución tecnológica de la inteligencia artificial. El mercado no soluciona, porque no soluciona que los pibes y las pibas que necesitan puedan tener la computadora para prepararse, estudiar, disfrutar, conectarse. No lo soluciona el mercado. Por eso está el Gobierno de una Provincia, está el Estado distribuyendo la computadora aún con las dificultades porque entendemos que la libertad no es la libertad de comprar y vender nada más, la libertad es poder prepararse, educarse, es poder laburar, ganar bien. Y esos son los problemas que tenemos en nuestra provincia de Buenos Aires, en nuestro país. Lo escuche o no el Presidente de la Nación.

Quiero hablar primero de la Planta Potabilizadora y de la compuerta para el canal Piñeyro. Yo lo caminé, porque me dijo el intendente, no sé si la primera vez que vine, y los dirigentes de nuestra fuerza política me hicieron caminar; había unas compuertas, yo no las conocía, miren lo importante que es recorrer y estar, porque me quedó grabado. Si no te dicen “faltan unas compuertas, falta obra pública en tal pueblo, en tal localidad”... Una ciudad, un municipio de la provincia de Buenos Aires, uno de los 135, no tenía agua en el verano porque había unas compuertas que se caían a pedazos, que eran un pedazo de nylon, que tenían unas maderas todas rotas, que cuando subía el agua era imposible, tenían que estar los trabajadores corriendo riesgo para levantar, para cerrar, para regular.

Y después, un pueblo que no tiene suficiente agua potable. Son cosas recontra básicas. Agua potable, ¿por qué? Porque hay una planta que tiene una antigüedad considerable y entonces no alcanza para poder crecer. Si la gente quiere venir, me hablaba el intendente de barrios nuevos porque alguna otra vez estuvimos inaugurando viviendas, ¿no intendente? Pero no hay agua. ¿Y quién lo va a hacer? Si los vecinos no pueden pagar ni la tasa municipal a veces, ¿cómo van a hacer obras de miles de millones de pesos? No pueden, es una engaña pichanga, es una estafa, es un verso.

Si no hay Estado —y quieren dinamitar el Estado nacional—, no hay agua potable, no hay electricidad, no hay escuela, no hay salud, no hay computadora, esa es la verdad. Y yo respeto el voto de cada uno, pero les digo, si acá en vez de estar este gobernador estuviera un gobernador del partido de Milei no habría ni centro de salud, ni computadoras, no habría camión para la recolección de residuos, no habría Centro de Atención Primaria de la Salud que ahora tiene Alvear. Y vengo acá porque es nuestra función y nuestra obligación; solamente los que no entienden el país en el que viven y no lo quieren pueden pensar que puede haber un Gobierno nacional que no se ocupe de la salud, de las escuelas, que pare toda la obra. Esa es la situación que tenemos hoy y el resultado se ve en la calle, todos los días porque tienen una política económica que favorece sacar los recursos naturales, pero no favorece que la gente tenga laburo y que los salarios alcancen.

Así que hoy haber inaugurado una planta potabilizadora que duplica la capacidad, que le trae dignidad, salud también —porque si no hay agua potable no hay cuidado de la salud— a Alvear, a mí me parece que es lo que había que hacer, pero no se había hecho en muchísimo tiempo, así que te felicito, Tito, y felicito a Alvear porque tienen lo que necesitan y lo que corresponde, lo que han pedido. Acá está también otro exintendente, así que quiero saludarlo, reconocer el trabajo, poder hacer esto y festejarlo. Así que hemos inaugurado la planta, hemos inaugurado también las compuertas y venimos del Centro de Atención Primaria de la Salud, Nico [Nicolás Kreplak, ministro de Salud], que era la salita que tenía el barrio, de 78 metros cuadrados, la gente esperando afuera y los laburantes, los trabajadores de la salud poniendo lo que hay que poner: el esfuerzo, el compromiso, a veces no en las mejores condiciones, laburando en el hospital, en Saladillo, en el centro penitenciario, en la salita, poniendo pero sin las instalaciones que necesitaban.

Entonces, cuando estábamos llegando , dice el intendente: un mini hospitalito, un mini hospital. ¿Por qué? Porque no es una salita de 78 metros cuadrados, es un centro de atención para la salud que tiene 6 consultorios; consultorio odontológico completamente equipado; un shock room; oxígeno en sus camillas; computadoras para la Historia de Salud Integrada, para la historia clínica digital que está en la nube, que se puede consultar de todos lados; que tiene un SUM para que la comunidad haga reuniones, hagan capacitaciones, si se atiende salud mental que tenga el lugar adecuado, 6 consultorios, 500 metros cuadrados.

La verdad es que viene a aportar, por eso, educación con las computadoras. La ministra Vilar [Daniela Vilar, ministra de Ambiente] trajo también un camión para la separación de residuos, el equipamiento, las bicicletas que sirven también para disfrutar el predio. Ahora va a haber bicicletas para que puedan los pibes andar por ahí y disfrutar de la naturaleza. Así que todas cuestiones, todas obras, todas necesidades que tiene Alvear, un municipio pequeño, 13.000 habitantes aproximadamente.

Otra cosa más que quiero decir del Estado, de la importancia y lo ridículo de querer destruirlo y lo grave que está pasando: hace casi tres años que están destruyendo al Estado nacional. Veía la estadística: 13.000 habitantes, 9.000 Cuentas DNI del Banco público de la Provincia de Buenos Aires. Si no viene la banca pública a Alvear, quién va a venir; si no viene la educación pública, quién va a venir; si no viene la salud pública, quién va a venir. Y así nos están reventando la universidad nacional. Así que una visita también para ver un poco el contraste: ahí va a haber un centro de salud, no estaría; acá está el agua potable, no estaría; son cosas que hay que hacer. Nosotros las hacemos con mucha dificultad.

También quiero contarles que hemos sufrido un robo de recursos que son de la Provincia, no solo de la de Buenos Aires: fondos para la educación, para los jubilados, medicamentos que deja de entregar Nación, y cada día nos endeudan más. Y festejan cómo nos endeudan. Y ni un dólar, ni un centavo de esa deuda aparece en los pueblos, no aparece en Alvear ni en ningún pueblo de la provincia de Buenos Aires.

Así que hoy, también en un nuevo aniversario, 157 años de Alear, poder festejarlo con las compuertas que necesitaban, con el agua potable, con el centro de salud, con el camión para la separación de residuos, con tanto que hemos hecho para mí es un verdadero orgullo. Feliz cumpleaños Alvear, felicitaciones.

A seguir, sobre todo los pibes. Cuidado que están predicando esto de la libertad como libertad de comprar y vender de mercado, también es mucho egoísmo, mucho individualismo, “sálvese quien pueda”, con las dificultades que hay, más que nunca, ante un gobierno que abandona la Provincia, que abandona los pueblos de la provincia, yo les quiero pedir por favor que sean más solidarios, que acompañen a los que necesitan, que piensen en el que está peor, porque vamos a necesitar de todos y todas para volver a levantar la Argentina.

Muchísimas gracias a todos. Muchas gracias y mucha fuerza. Gracias.