MONTE

Palabras del Gobernador Kicillof durante la inauguración de la Casa de la Provincia

Miércoles 12 de Agosto 2026

Buenos días a todos, a todas. Varias cuestiones para compartir. Primero, agradecerle al intendente, a José [José Castro, intendente de San Miguel del Monte], por recibirnos de nuevo, a Mirta [Mirta Piñón, expresidenta del Partido Justicialista local], Marcela [Marcela Basualdo, diputada provincial], por supuesto a los intendentes de otros municipios. Tenemos al intendente de Pila, al de General Paz, a Alberto [Gelené] de Las Flores, tenemos diputados, diputadas provinciales, senadores.

Son tantas cosas, que me quiero ordenar y no quiero ser tan extenso, pero vale la pena comentar un poquito cada una de las cosas que estamos haciendo acá, obviamente forman parte de políticas que lleva adelante la provincia de Buenos Aires a través de diferentes ministerios. Ya llevamos siete años de gestión. Los primeros cuatro tuvieron sus complicaciones, como todos saben, cuando comenzamos teníamos una deuda impagable que venía también de otro experimento neoliberal, que nos endeudó en dólares, como está pasando de nuevo ahora. Y era muy difícil, cuando vine acá lo dije en campaña, que era muy difícil hacer promesas. Sabíamos que en la Provincia y en nuestros pueblos y los 17 millones de habitantes, los 300.000 kilómetros cuadrados, los 135 municipios, cada uno con sus realizaciones, con sus características, con sus deudas, con sus dificultades y problemas.

Y yo dije que no iba a prometer una campaña rara, de promesas, porque lo que en aquel momento recibíamos era una situación donde no se podían prácticamente pagar los sueldos, los vencimientos. Así fue como empezamos, con la pandemia luego. Recalco esto porque decíamos entonces que no íbamos a hacer promesas, que no íbamos a poder decir, con responsabilidad, acá vamos a terminar tal obra o hacer tal cosa, porque no sabíamos lo que nos deparaba el destino, ni sabíamos que se nos venía el virus. En aquel momento, sin saberlo, ya estábamos planteando la dificultad, pero dijimos que sí íbamos a tener objetivos y prioridades, que había cosas que no se podían dejar de lado, que no se podían abandonar y que si lográbamos encarrilar la situación, íbamos a tener en cuenta esas prioridades.

Y lo digo porque acá hay trabajadores de empresas, me contaba también Alberto lo que pasa en Las Flores con las textiles, acá con una empresa aviar, de pollos, la dificultad que tiene en otras provincias la actividad y en esta provincia también. Se están destruyendo puestos de trabajo por minuto, están cerrando empresas en un ritmo que pocas veces se vio. El que conserva el laburo, tiene un sueldo que no le alcanza. Tenemos un récord de endeudados en el país y un récord de incobrabilidad, de morosidad, gente que no puede pagar y que la refinancian, pero a tasas espantosamente altas. Con ese verso de que el mercado regula todo solo, hace todo solo, quitaron todo el control, el cuidado sobre la gente y entonces con dos botoncitos, con dos toquecitos al celular terminás endeudado y no sabés cuándo la vas a poder pagar; probablemente te empieza a comer un pedazo del salario. Hemos escuchado ya historias de tragedia. ¿Y para qué se endeudó la gente con Milei? Para comer, pagar la nafta, pagar la luz, para lo básico, lo mínimo.

Entonces, estamos en una situación muy complicada, y vuelvo al principio, nosotros venimos gobernando la provincia de Buenos Aires, ganó Milei, paró toda la obra pública en toda la República Argentina. Ahora voy a hablar también un poco de lo que les afecta a ustedes, porque si no parece que estamos hablando de metafísica, de cuestiones abstractas o de filosofía. La política de la motosierra, de parar la obra, le está rompiendo la cabeza al pueblo de la provincia de Buenos Aires, por eso nosotros dijimos que nuestras prioridades son la producción, el trabajo, la salud, la educación y el federalismo también. Y con Milei asfixiando a las provincias argentinas seguimos trabajando de la misma manera.

Y hoy haciendo cosas, lo quiero resaltar también, que no están pasando en todo el país. Porque como le estrujaron los ingresos y los bolsillos a la gente, se lo estrujaron también a cada uno de los municipios, a cada una de las provincias argentinas. Hoy estamos en una crisis que afecta a todos, a las familias, a los gobiernos, a las empresas. Estuvimos recorriendo la empresa petroquímica que nos contaba cómo le cayó la venta, de gaseosa, de jugos, se dedican acá en Monte, provincia de Buenos Aires, industria nacional, a hacer componentes químicos que se le ponen a lo que comemos todos los días. Pero, ¿qué pasa? Cayó el consumo de lo básico, del pan, de las bebidas, todo en caída. No hay actividad a la que le esté yendo bien en nuestra provincia de Buenos Aires.

Por eso, yo lo escuchaba al ministro de Economía de no sé qué país —dice que es del nuestro— pero no sé de qué países, porque decía que son tarados los que hablan de industria nacional. Yo le voy a contestar, tarados son los que no conocen dónde se genera el laburo en nuestro país y en nuestra provincia, que es la industria. Ignorantes, desalmados, crueles, porque empresarios nacionales, pymes, industriales, los que no fundieron, los que todavía continúan, están haciendo esfuerzos enormes de diversificación para competir con ese aluvión de importaciones que permitió el gobierno de Milei, en un momento donde llegan importaciones no al mejor precio de otros países, a precios que tienen que ver con la guerra comercial.

Acá hay chicos de escuelas, todos saben que hoy el mundo está en un conflicto enorme de monedas, de finanzas, con guerras, misiles, bombas, drones y guerras comerciales por mercados. Cuando dicen hay una guerra comercial, se están disputando los mercados, entre China, Estados Unidos, nuevos bloques, lo que se están disputando no son los mercados, se están disputando el trabajo. Lo que están disputando es quién va a tener laburo, dónde va a estar la tecnología, dónde va a estar la innovación. Hoy, a las 16 horas, marchan los científicos de la Argentina por el desastre que le está haciendo Milei. Nosotros teníamos marcada la recorrida, acá estamos, pero llamo la atención, y por supuesto que apoyando a la universidad.

Hoy hablaba con Roberto Salvarezza, que es de nuestra Comisión de Investigación de la Provincia, —es como nuestro CONICET— y me contaba, en la provincia de Buenos Aires seguimos financiando proyectos de investigación, dando becas de doctorado y ahora estamos ampliando para recibir también postdoctorados en la medida que podemos para que no se nos vayan a otros países. Eso es de tarado, dejar que se te vayan aquellos pibes, pibas que tienen ganas, como escuchábamos recién, de estudiar, de formarse, queremos que estén en los pueblos de la Provincia, en la Argentina, que se puedan quedar, pero para eso tiene que haber un Estado que dé una mano.

Muchos de estos pibes y pibas si no hubiera universidad pública, gratuita, no estudiarían, sería imposible que con sus presupuestos familiares se paguen una universidad. Y eso es lo que propone Milei, por eso le cortó el financiamiento, por eso también marchas universitarias, por eso no respeta la ley. Y si sigue así, si gobierna cuatro años más, nos quedaremos sin universidad pública. Si está en contra, vino a destruir el Estado.

Repito, el Estado son los hospitales donde se atiende nuestra gente, son las escuelas, las universidades, el Estado es lo que acompaña y contribuye; por supuesto podemos hablar de mejorarlo, lo que quieran, pero para los que dicen “no se hace nada, no está”, vinimos a Monte hoy a inaugurar el agua, la cloaca y la Casa de la Provincia de Buenos Aires en tiempos de Milei. Chorros y ladrones son los que se llevan nuestros recursos naturales, son los que no ponen la plata que corresponde en la obra pública y que nos cobran todos los días.

Por eso, empiezo con lo de las computadoras para pibes y pibas. Si uno tiene la ideología liberal, libertaria, que tanto entusiasmo generó en un momento, ¿saben cuándo generó entusiasmo el anarcocapitalismo, la motosierra? Cuando no se la conocía, cuando parecía una novedad, cuando fue un marketing político, no crean que es un invento, una locura, consultores, la ultraderecha, la gente de Trump recorriendo América Latina en todos los lugares con la misma cantinela, con el mismo verso. Son candidatos de manual, de molde, que arman en toda América Latina. Y ahí recorría Marco Rubio, el que hoy le hace las relaciones exteriores a Trump, los países para ver y para hacer un casting, a ver a quién podían darle el gobierno y a quién podían ayudar. ¿Para qué? No porque nos estén trayendo una idea buenísima y fantástica, sino simplemente porque quieren nuestros recursos naturales, quieren quedarse con nuestro desarrollo, con nuestro conocimiento.

Las computadoras son fundamentales. Todos hablan de inteligencia artificial, de la revolución tecnológica, de los cambios que va a haber en los patrones productivos, de cómo van a modificarse los formatos, los modos de trabajar, de producir, y todo eso está vinculado con el mundo digital, con las tecnologías que ahora son la inteligencia artificial, la robótica. Y miren de lo que estamos hablando, por eso mencionaba esta idea del liberalismo a ultranza o el anarcocapitalismo, que todo lo resuelva el mercado. Que lo traduzco, es la ideología del egoísmo, que cada uno se salve solo, de la guerra de todos contra todos. Y una libertad, porque andan enarbolando la palabra libertad, y sería que si tenés plata, podés gastarla o comprar lo que te alcance o lo que puedas.

Y si no, tenés libertad de endeudarte y no poder pagar, de no llegar a fin de mes, de no tener laburo, de hambre, de falta de salud, de no poder comprar medicamentos. Eso no se llama libertad, hay que corregirlo, ya pasó mucho tiempo, esa motosierra era simpática cuando no le había caído en la cabeza al laburante, al jubilado, a las personas con discapacidad, ahora ya se ha llevado todo puesto.

Entonces, quiero decir para que quede claro, estas computadoras son hoy, con un esfuerzo de toda la provincia de Buenos Aires, que estamos pudiendo distribuirlas en escuelas rurales, en escuelas especiales, lo hemos hecho en algún momento para todos los alumnos, una política universal. Pero con las dificultades que hay ahora, el que no tenga computadora se va a quedar afuera, el que no tenga los medios para conocer la tecnología, para capacitarse, el que no la pueda tener en la casa incluso. Dicen, “las usan para jugar”. Claro, para jugar, conectarse, conocer gente, es un medio hoy de relacionamiento, de comunicación, es fundamental y no todos puedan comprarla, hay que explicárselo a Milei una y mil veces. La necesitan, millones de pibes y pibas, no todos se la pueden comprar. Escuchábamos, no tiene computadora en la casa, la usa un ratito en la escuela. Eso te empieza a dejar afuera de poder hacer un curso, de poder tener también un trabajo, montones de cosas que te dejan afuera, es muy injusto.

Nosotros, en nuestra tradición política, al que le falta, no puede, no llega, darle una mano, tenderle una mano y entonces que pueda formarse, capacitarse, prepararse, después tener un buen laburo, si quiere ir a la universidad, a eso lo llamamos justicia social y no hay libertad, que no los engañen, sin justicia social. Si ustedes no tienen la computadora, no llegan y no pueden llegar y después les van a decir, “no se esforzaron, no se sacrificaron”. Mentira, más, mucho más tienen que hacerlo, los que no están en los centros urbanos más grandes, los que no tienen los recursos en la familia, tienen que esforzarse más. Es darle una mano y después un instrumento, es un instrumento para la igualdad de oportunidades, fundamental.

Y otra cuestión que vinimos a hacer hoy, así que distribuimos las computadoras, seguimos haciendo ese esfuerzo, creemos que vale la pena, les van a decir “lo dan para tal cosa, para tal otra”, no, es para algo muy simple: que tengan dignidad, que tengan al alc…