La inmensidad celeste quiere seguir sorprendiéndonos. Hace solo unos días, España fue testigo de uno de los espectáculos más sobrecogedores del firmamento: un eclipse total de Sol, que deslumbró a propios y extraños. Dos semanas después, otro satélite tomará el relevo. El 28 de agosto, el país será testigo de uno parcial de Luna. La cita astronómica está pactada para la madrugada de ese viernes.
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