En diciembre de 1989, EL PAÍS publicó un excelente artículo de Hans Magnus Enzensberger titulado Los héroes de la retirada en el que, entre otras cosas, explicaba que “nadie le aclama: jamás se librará de las sombras de sus acciones. Él había contado desde un principio con ello, y en esto reside su fuerza moral. Jamás se le ha visto sonreír. El gesto tenso y totalmente inexpresivo, los ojos ocultos tras unas gafas oscuras, representan a este patriota como un mártir. Este san Esteban de la política es una figura de formato shakespeariano”, en referencia a Wojciech Jaruzelski, un general que fue Primer Ministro de Polonia y pieza clave en la transición democrática de su país.
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